aquí, lo conducirá también en este sitio y a través de las vicisitudes humanas hasta la meta (ad Deum, v.8).
8. Sometiéndolo a prueba (iterum probetur in omnia patientia)52. La prueba continúa todavía dos meses. Una verdadera decisión de vida necesita de una preparación y una prueba más larga.
¿A qué se refiere el término "patientia"? Ciertamente, también el aspirante tiene necesidad de paciencia (Cf. v.3), pero en este pasaje del v. 11 se refiere, probablemente, a la comunidad y, sobre todo, al maestro de novicios. Él representa aquí la imagen de la paciencia de Dios, que espera nuestra conversión y quiere conducirnos a la salvación. Los tiempos de los jóvenes son distintos. La invitación a "soportar a los débiles con paciencia sin límites", en este caso, vale también con relación a los aspirantes.
V. 12: PASADOS SEIS MESES, SE LE LEA DE NUEVO LA REGLA, PARA QUE SEPA EL CAMINO QUE EMPRENDE.
V. 13: SI TODAVÍA ESTÁ FIRME EN SU PROPÓSITO, TRANSCURRIDOS OTROS CUATRO MESES SE LE RELEA LA REGLA.
Los tres versículos que ahora siguen, comienzan en el texto latino con la palabra "et" (y); esto podría
ser indicio de que se describe un proceso continuo, todo se sucede con coherencia y conduce a la profesión53.
1. Para que sepa el camino que emprende (ut sciat ad quod ingreditur). En cuanto al saber, no se trata
simplemente de un
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52 En la Regla del Maestro se trata de una prueba recíproca: "... sea
porque él prueba los usos del monasterio, sea porque el monasterio le prueba a él" (88,5); Cf. también
la prueba en RM 90,36.47. Me pregunto si es posible que el versículo 11 del capítulo 58 haya sido escrito
bajo la influencia de 2 Tim 4,2, donde se lee: "argue, obsecra, increpa in omni patientia". Cf. también
Col 1,11; 2 Cor 12,12.
53 En estos versículos se puede también observar como san Benito
busca variar el estilo; Cf. v.9: "legatur haec Regula per ordinem"; v.12 "legatur ei Regula"; v.13: "relegatur
ei eadem Regula". Cf. además: v.9: "post duorum mensuum circulum"; v.12: "post sex mensuum circuitum"; v.13:
"post quattuor menses iterum".
conocimiento intelectual, sino de aquella conciencia que se adquiere a través de la experiencia y el aprendizaje. El verbo "scire" es utilizado más veces en este capítulo: "Pero sepa que desde este momento no le será lícito salir del monasterio" (v.15); "si en el futuro actuara de diverso modo, sepa que será condenado por Aquél de quien se ríe (v.18); "sepa que no es ya dueño ni de su propio cuerpo" (v.25). También refiriéndose a los sacerdotes, san Benito subraya lo que deben saber y exige de ellos que sean conscientes que deberán observar enteramente la disciplina de la Regla (60, 2.5; 62, 3.7). La Regla es leída a menudo en comunidad, para que ningún hermano pueda justificarse diciendo que no la conocía (66,8).
¿Cuál es el sentido y la responsabilidad de la vida? De forma parecida se pide al sacerdote que desea entrar en el monasterio: "Amigo, ¿a qué has venido?"54.
2. Si todavía está firme en su propósito (Si adhuc stat). Con esta frase san Benito hace entender que el joven es libre todavía. Sin embargo, permanece firme, está seguro, persiste en el camino emprendido. Quien no puede estar firme en su propósito no es capaz tampoco de permanecer estable en un lugar, esto es, en el monasterio.55
V. 14: EN FIN, SI CON PERSONAL Y MADURA DELIBERACIÓN PROMETE OBSERVARLA FIELMENTE Y SOMETERSE EN TODO A
LA OBEDIENCIA, SE LE ACOGERÁ EN LA COMUNIDAD.
V. 15: PERO SEPA QUE DESDE ESTE MOMENTO -SEGÚN ESTABLECE LA MISMA REGLA- NO LE SERÁ YA LÍCITO SALIR DEL MONASTERIO.
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54 La pregunta "amigo, ¿a qué has venido?" (Amice, ad quod venisti?)
es, en el fondo, la pregunta que Jesús dirige a Judas en el momento de la entrega. San Benito, aparentemente,
la ha sacado del contexto, pero, en realidad, está bien en el pasaje que estamos tratado, porque cada uno lleva
en sí la posibilidad de traicionar la vocación y al mismo Señor.
55 HILDEMAR, op. Cit., p.541.
V. 16: NI SACUDIR FUERA DE SÍ EL YUGO DE AQUELLA REGLA QUE DURANTE LARGO PERÍODO DE REFLEXIÓN PUDO LIBREMENTE ASUMIR O REHUSAR.
Se abre ahora la tercera puerta que conduce a la profesión. En los vv. 12-14 se habla de tres condiciones preliminares: El joven es consciente..., está firme..., ha reflexionado largamente. Así pues, puede prometer (v. 14). El versículo 15 representa una vuelta al centro del capítulo 58: de las numerosas frases condicionales se pasa a algo definitivo. Desde este momento no le será más lícito...
1.- En fin, si con personal y madura deliberación (Et si, habita secum deliberatione). El término "deliberatio" es utilizado dos veces en la Regla y, precisamente, una de ellas es aquí. Esto tiene cierta afinidad con la "discretio spirituum", con el discernimiento de los espíritus56. San Gregorio se expresaba de modo similar diciendo que san Benito "vivió consigo mismo" (habitavit secum, Diálogos II,3,5). El aspirante, así pues, vive consigo mismo, reflexiona, considera, mira en profundidad, se examina a sí mismo con sinceridad. Por el v. 16 sabemos que se trata de una "deliberatio" profunda y prolongada por las condiciones. En nuestros días, es necesario, probablemente, dar un período de tiempo más largo para este fin.
2. Si promete observarla fielmente y someterse en todo a la obediencia (si promiserit se omnia custodire et cuncta sibi imperata servare). Vemos dos veces en esta frase la palabra "todo" (omnia, cuncta). El seguimiento de Cristo es radical y atañe a todo. No se puede suprimir nada del ofrecimiento.
El término "custodire" quiere decir observar, custodiar; es utilizado en el evangelio como invitación a todos, con una clara referencia a María: "Dichosos más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen" (custodiunt, Lc 11,28). Se trata de acoger
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56 Cf. GELASIUS I, Epistulae, PL 59,9,21: "Sic habita ecum deliberatione,
promissam Deo pudicitiae fidem debent custodire" SMARAGDUS, op. cit., "deliberatio autem meditatio vel tractatio dicitur".
atentamente, de meditar en el corazón y, en fin, de poner en práctica. En la Biblia latina el término aparece a menudo en relación a los mandamientos.
La palabra "servare" tiene el significado de custodiar la Regla donde se habla de la obediencia (Cf. 62,7; 60,2)
El contenido (objeto) de la promesa es la obediencia57 hacia la Regla y el abad; no es posible separarlos con claridad, porque los cenobitas "sirven bajo una Regla y un abad" (militans sub regula vel abate, 1,2).
3. Se le acogerá en la comunidad (tunc suscipiatur in congregatione). Este pasaje constituye un crescendo respecto al v. 4 que decía: "se le acoja" y al v. 11, donde se lee: "se le lleve de nuevo al noviciado". La descripción de la acogida concluye con el "sea considerado miembro efectivo de la comunidad" de. V.23; y con la frase "sea revestido de los hábitos del monasterio" (v.26).
La palabra "congregatio", aparece por primera vez en este capítulo que habla de la incorporación de los nuevos miembros. Tiene un doble significado, e indica tanto a la comunidad monástica como a la asamblea litúrgica con ocasión de la profesión monástica, especialmente reunida para la celebración eucarística (Cf. v. 17 s.).
4. Desde este día (ex illa die). Las indicaciones del tiempo se restringen a "este día", expresión utilizada tres veces de modo solemne (vv. 15,23,25). Es una preparación y prueba prolongada, cuya dinámica converge hacia este día. Después de lo cual se dice: "desde este día". El término "este día" divide la vida en dos grandes períodos
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57 En la RM 90,67 el aspirante promete "escuchar en todo y ser
de hecho en todo, presto para seguir las advertencias el abad y de la regla" (se ad omnia obaudire et eius
vel regular monitionibus ad omnia factis esse paratum). Herwegen, en Sinn und Geist der Benediktinerregel
compara estos versículos con el juramento de fidelidad a la bandera de los legionarios romanos (p. 334):
"Iurant autem milites omnia se strenue facturos, quae praeceperit imperator numquam deserturos militiam nec
mortem recusaturos pro Romana reppublica".
y abre la mirada hacia "el día", es decir, el de la venida del Señor, que se realiza para cada uno personalmente en el día de la muerte. Se puede también pensar en el "día del Señor", el "día que hizo el Señor", que separa literalmente la historia del mundo en dos etapas: el día de la resurrección. De aquí que la importancia atribuida a este día radica en el hecho de que es un refuerzo (intensificación) del día del bautismo.
5. Sepa que desde este momento -según establece la misma regla- no le será ya lícito (sciens et lege Regulae constitutum quod ei... non liceat). San Benito no teme las expresiones negativas. Quiere que el joven conozca bien su responsabilidad. En la RB "non liceat" se encuentra otra vez en los capítulos que hablan de la renuncia a la propiedad (Cf. 33,4; 5; 54,1) y en aquel en donde se recomienda al monje que no entre en relación con los huéspedes ni hable con ellos (Cf. 53,23). Estos eran, probablemente, puntos críticos en los tiempos de Benito.
6. Salir del monasterio (egredi de monasterio). Según la RM, con esta expresión se quiere poner de relieve la estabilidad en el lugar.59 Tampoco le gusta a san Benito que los monjes "salgan fuera", porque esto "no es bueno para su vida espiritual". El monasterio tiene que ser estructurado, así pues, de modo que tenga dentro de su recinto todo lo necesario (66, 1-7). Aún más, en el capítulo siguiente da la posibilidad de salir del monasterio, pero solo bajo la obediencia y con la oración de la comunidad (cap. 67). Evidentemente, por "salir del monasterio", tal como se habla en el versículo 15 del cap. 58, se entiende un salir dictado por la desobediencia y, de este modo, es una forma de sustraerse a la obediencia. El santo Padre Benito utiliza este término para indicar una salida definitiva, una apostasía. En efecto,
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58 No sin razón cantamos durante un semana el gradual "Haec dies quem
fecit Dominus". El Maestro habla una sola vez para decirnos que "desde aquél día" el diablo se convierte en
el enemigo del hermano (RM 90,70).
59 RM 90,88: "Sepa que no saldrá del monasterio sin orden del
superior" (citra iussionem maioris foris se a monasterio non exire sciat). Cf. CESÁREO, op. Cit.,
2: "...usque ad mortem suam de monasterio non egrediatur".
dice en el v. 28 que tal gesto viene dado por la sugestión del maligno. En el capítulo 29 tal salida es denominada "vitium" (v.1). San Benito piensa no solamente en una estabilidad física, en el lugar, sino también en la perseverancia bajo la obediencia y en la comunidad. Ya Hildemar en su comentario explicaba que la prohibición de salir no hay que entenderla en sentido absoluto y que existen tres motivos por los cuales se puede salir del monasterio.
Por esto, en la promesa anterior a la profesión, la obediencia y la estabilidad son contempladas en el contexto de una vida según la Regla.
7. Ni sacudir fuera de sí el yugo de aquella regla que ... pudo libremente asumir o rehusar (collum excutere desub iugo Regulae quem... licuit aut excusare aut suscipere). La expresión "yugo de la Regla" hace referencia a la palabra del Señor cuando dice: "Cargad con mi yugo y aprended de mí... Mi yugo es llevadero y mi carga ligera" (Mt 11, 29) s.), sobre todo en la interpretación de la tradición monástica (Cf. el tema en la RM, 13 s.). Hacia el final del Prólogo, san Benito buscar armonizar la Palabra del Señor sobre el "yugo ligero" con la de la "puerta estrecha" (Cf. Mt 7, 13 s.) afirmando que la puerta y el camino son estrechos, pero que después el corazón se dilata y, de este modo, no se siente el peso del yugo (Cf. Pról. 48-49).
Según la Sagrada Escritura hay dos tipos de yugo; el yugo del pecado y de la voluntad propia, que la persona se construye por sí misma, o se lo deja imponer (Cf. Gal 5,1) -este yugo lo romperá el Señor (Cf. Jer 30, 8)- y el yugo del Señor que nos pone a su servicio. Sin yugo no se puede servir. De forma parecida leemos en el sexto grado de humildad que el monje es considerado como una bestia
(iumentum) delante de Dios (7,50). Este pasaje nos hace venir a la mente la fórmula pronunciada en el momento de la concesión del escapulario: "Recibe el escapulario, signo del yugo del Señor y llévalo con alegría, porque el peso del amor es ligero y suave".60
El significado más profundo del yugo del Señor consiste en la cruz de Jesús, que el discípulo toma sobre sí para llevarla cada día (Cf. Mt 16,24).61 Durante el período de prueba, el aspirante podía libremente aceptar o rechazar tal yugo o, mejor: la cruz de Cristo. Pero ahora, a quien se ha sometido a él, no le es lícito arrojarlo fuera de sí, porque se trata del yugo del Señor. Antes de construir el edificio o no es preciso reflexionar antes, siguiendo e consejo de Jesús (Lc 14, 25-33). Después es necesario perseverar en el seguimiento. Cristo no abandona a quien le sigue.
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58 "Accipe iugum Domini et fer onus eius, quod est suave et leve".
Cf. Vita Macharii 2: "... iugo regulae colla submettentes, communi vita conversati sumus".
59 Cf. Regula quattuor Patrum II, 32: "...Así pues, no debe mantener
nada absolutamente fuera de la cruz, que debe tomar siguiendo a Cristo". Cf. Casiano, J., De institutis
coenobiorum IV, 34: "Por esto hoy mismo debes darte cuenta que estás muerto para el mundo, a sus obras y a
sus deseos y que, como dice el Apóstol, tu estás crucificado para el mundo, así como el mundo está crucificado
para ti (Gal 6,14). Considera, así pues, las exigencias de la cruz, porque tu debes vivir de ahora en adelante
bajo aquel signo"; después se explica como un hombre puede llevar continuamente la cruz.