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RESUMEN


Pacomio Casiano Regla del Maestro Regla benedictina
Antes del ingreso
Examen Examen Examen Examen
Renuncia a los bienes y a los padres injusticias avisos injusticias
  Paciencia y humildad dificultades Aviso a cerca de las dificultades
  Acogida  
  despojamiento despojamieno  
Vestición vestición 2 meses en la hospedería 2 meses en la hospedería
Asignación del puesto 1 año en la hospedería    
      Lectura de la Regla
      Promesa - Noviciado
      4-6 meses
      Promesa
    ORATORIO ORATORIO
    Promesa de obediencia Promesa
    Donación Petición
    Suscipe y Pax Suscipe y oración
    1 año con el decano  
    Vestición y tonsura (espropio) vestición
conservación de los vestidos del siglo Acogida del decano Conservación de los vestidos del siglo Conservación de los vestidos del siglo
  Conservación de los vestidos del siglo    
    donación petición


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Al relacionar esta visión con la Regla de San Benito, se nota también en la misma una introducción gradual: la llegada del mundo, - la prueba a la puerta -, la renuncia a los bienes, la vestición y el ingreso en la comunidad con la custodia de los vestidos del siglo. San Benito tiene en común con el Maestro una promesa explícita, una (y respectivamente más) lectura (y) de la Regla, y un período de prueba dentro del monasterio. San Benito, como Casiano, pone dificultades al aspirante los días que se encuentra en la puerta, con las injusticias que debe soportar. A la sombra de la tradición egipciana, la vestición parece ser un acto importante que se lleva a cabo dentro de la celebración de la profesión.

Aumenta, poco a poco, y con sabiduría pedagógica, los tiempos, las pruebas y las promesas.

Su reglamento en cuanto a la acogida es más lógico, más transparente y más completo que los precedentes. Una novedad consiste en la existencia de un maestro de novicios y de una celda apropiada para ellos. Confrontando con la RM, nos llama la atención la favorable sobriedad de la RB. San Benito elimina todos los grandes discursos y no deja espacio al dualismo entre monasterio y mundo. Él está, más que el Maestro, interesado por una decisión plenamente personal del candidato.

RESUMEN DEL CAPÍTULO:

La primera parte (vv. 1-16) habla de prueba y de preparación, mientras la segunda (vv. 17-26) trata de la profesión. Sigue después en los vv. 27-29 un apéndice sobre la custodia de los vestidos y sobre la carta de profesión. Es bastante interesante el punto de unión entre la primera y la segunda parte, constituido por los versos 16-17, donde se afirma que el candidato puede "asumir" (suscipere) la Regla. El versículo siguiente se inicia con "el novicio que debe ser acogido" (suscipiendus) indicando el pasaje del novicio al que se acoge. La primera parte comprende desde "quien se presenta" (v.1) a "se lo acoja" (v.4) y, en fin, hasta "se lo acoja en la comunidad" (v.14). En la segunda parte,

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al término de la celebración, se dice: "Desde este día se le considerará como miembro de la comunidad" (v.23) y "... sea revestido con los hábitos del monasterio" (Cf. v.26). Así se describe como en un crescendo la pertenencia a la comunidad.

Si observamos la composición de las frases, notamos que en la primera parte aparece por diez veces un "si"10, mientras en la segunda se encuentra solo cuatro veces y en sentido o atenuado o negativo. Se puede ya deducir que en la primera parte se trata de prueba y de condiciones y se pone en evidencia la libertad de decisión, mientras la celebración, descrita en la segunda parte, tiene carácter definitivo y vinculante.

En este capítulo, San Benito da un amplio espacio a su preferencia por las expresiones triples: tres actividades de los novicios (v.5), tres criterios (v.7), tres ingresos del candidato hasta la profesión (vv. 4, 11,14), un triple subrayado de su "estar" y perseverar (vv. 9,11,13), la triple lectura de la Regla (vv. 9,12,13) y el "Suscipe", cantado tres voces (v.22). Llegados a este punto no sorprende que también la "fórmula" de la profesión contenga tres palabras: "stabilitas", "conversatio morum suorum" y "oboedientia."

Las indicaciones del tiempo del capítulo 58 tienen su dinámica: cuatro o cinco días (v.3), algunos días (v.4), dos meses (v.9), seis meses (v.12), cuatro meses (v.13). Después de esto


10 V.2: "Pónganse a prueba las inspiraciones, para ver si provienen verdaderamente de Dios". V.3: "Si persiste en su llamada y se muestra paciente" v.7: "...si busca verdaderamente a Dios, si se dedica con amor a la Obra de Dios, a la obediencia y a los servicios más humildes". V.9: "Si promete perseverar en su estabilidad...". v.10: "...si puede observarla (la Regla) ..., de lo contrario...". v.11: "si permanece firme en su decisión...". v.13: "Si todavía está firme...". v.14: "En fin, si con personal y madura deliberación promete...". En la segunda parte estas proposiciones de tipo condicional tienen un nuevo diseño: o son mitigadas, como las del v. 20, donde se dice "...si es analfabeto", Y en el v.24: "Si posee bienes"; o, también, son de carácter amenazador: "... si en un futuro actuara diversamente..." (v.18) y "...si un día, cediendo a las sugestiones del maligno, debiese... abandonar la vida monástica..." (v.28).

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encontramos tres veces "desde este día" (ex illa die - vv. 15, 23,25). El códice A11, en el verso 23 se lee "desde esta hora". En cuanto a la celebración de la profesión, descrita en el capítulo que estamos examinando, se dice "súbito" (mox). Se trata de un incidir, un ser conducido hace el día fundamental, o, mejor, hacia la hora que cambia toda la vida. Para aquella hora, san Benito ha reunido en una única celebración los distintos elementos, que se podían encontrar en las tradiciones precedentes, (promesa, petitio, oración, vestición, despojamiento). A cerca del despojamiento, en cada caso, pone acento solamente con un vago "antes" (prius) - porque, obviamente, no le da la misma importancia que el Maestro - . En cambio, vemos, por dos veces un amenazador "un día, una vez" (aliquando): No sea que alguno actúe diversamente de la promesa hecha y abandone la vida monástica (vv. 18,28).

Del mismo modo se encuentra un crescendo en las indicaciones de lugar: el candidato está en la puerta (en los primeros cuatro versos aparece por tres veces la palabra "ingressus") en el lugar destinado a los huéspedes (v.4), después en el noviciado (vv. 5,11), y, en fin, en el oratorio (v.17); y, aún más en el centro, hasta el altar (v.20). Desde allí, el camino le conduce a los pies de los hermanos (v.23). En el oratorio el espacio se abre también a una dimensión vertical (vv. 18 ss.). Desde este momento, al monje no le es lícito salir del monasterio (vv. 28,15).

Tres ingresos conducen al altar de la profesión:


11 Cf. HANSLIK, R., El lenguaje de la Regula Benedicti y de la Regula Magistri (en alemán), in: Regula Benedicti Studia 1, Hildesheim, 1972, pp. 195-207.

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En el capítulo que estamos tratando se encuentran además una serie de expresiones con una nota de radicalidad: "El maestro de novicios vigile atentamente" (omnino curiose intendat v.6 ); " se le diga claramente todas las cosas duras y ásperas (omnia dura et aspera) a través de las cuales se va a Dios" (v.8); el candidato sea probado en toda paciencia (probetur in omni patientia v.11); prometa observar fielmente (omnia custodire) la Regla y someterse en todo (cuncta... servare) a la obediencia (v.14); "el novicio (...) prometa en el oratorio, en presencia de todos..." (v.17); toda la comunidad repita el "Suscipe" (v.22); el neo-profeso se postrará a los pies de todos (singulorum pedibus, v.23); no se reserve para sí nada de sus bienes (v.24). Esto significa que todo está en juego: nos encontramos frente al compromiso total de una persona y también de una comunidad; frente a una entrega al Dios inmenso. Es la lógica del "todo o nada".

Muy interesante es observar al aspirante bajo el aspecto de la actividad y de la pasividad.

ACTIVIDAD PASIVIDAD
vv. 1 + 3: se presente (veniens). v.1: no se le conceda fácilmente el ingreso.
v.3: continua llamando; soporta pacientemente; persiste en su petición. v.4: se le acoge.
v.7: busca verdaderamente. a Dios;
se dedica con amor
 
v.9: promete  
v.10: quiere servir... si puede.  
v.11: permanece firme. v.11: se le conduce, se le pone a prueba.
v.12: es consciente.  
v.13: está seguro.  
v.14: reflexiona y promete. v.14: se le acoge.
v.15: sabe.  

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v.16: puede rechazar la Regla o asumirl  
v.17: promete. v.17: el novicio que debe ser acogido.
v.19: poner por escrito su profesión.  
v.20: escribe con su propia mano, o pone como firma una señal con su mano y la deposita sobre el altar.  
v.21: entona el verso.  
v.23: se postra a los pies de los hermanos (distribuye ante sus bienes) v.23: es considerado miembro efectivo de la comunidad
(distribuye ante sus bienes) v.25: no es dueño de su propio cuerpo
(no le es lícito salir del monasterio v.26: es despojado de sus vestidos

Por una parte se percibe la importancia decisiva dada al actuar del aspirante y como se lo toma en serio, por otra resulta evidente que lo esencial le es concedido como un don. Especialmente al fin de la celebración él se abandona. Finalmente, es instructivo considerar los diversos agentes de este capítulo. Al principio la atención se dirige más al aspirante. Primero se le denomina como "uno que se presenta" (noviter veniens, v.1), después "novicio" (novicius, vv.5.20 ss) y, finalmente, durante la celebración de la profesión, o, mejor, en el altar, llega a ser hermano (frater novicius, v.23). Inicialmente se va acercando a la comunidad con un genérico "conversatio" (v.1). Para describir lo que le viene dado por la misma, san Benito utiliza a menudo el pasivo (annuatur, deputetur, legatur, etc.). Primeramente se menciona solo al maestro de novicios de modo explícito. Solo en la celebración de la profesión se habla de la presencia del abad y también de toda la comunidad (vv.17.19). Desde el v.22 la comunidad entra más en acción, repitiendo el "Suscipe" (v.22), y con la oración por el nuevo hermano (v.23). Pero en el inicio de la segunda parte, también se indica a Dios claramente como agente. Ya en el verso 2 se preguntaba si las inspiraciones provenían verdaderamente de Dios (ex Deo). Y en seguida se comprendía que el camino no conduce solamente a la profesión, sino en último término a Dios (ad Deum, v.8). La profesión se celebra delante de Dios y de sus santos (coram Deo et Sanctis eius, v.18). El "Suscipe" se dirige al Señor (Dominus, v.21)

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y viene seguido del "Gloria Patri". Al final aparece también el enemigo, el maligno (v.28).

No se trata, por tanto, de un compromiso establecido solamente con Dios, ni simplemente ser acogido en comunidad, sino más bien de un enlace entre el ofrecimiento al Señor y el ingreso en comunidad, junto a quien (pariter), desde el altar, se emprende el camino hacia Dios.

PARA DIOS DELANTE DE DIOS Y HACIA DIOS

SEÑOR
- puerta - hospedería - noviciado - oratorio - altar - comunidad - mundo
- uno que se presenta   - novicio - que debe ser acogido   - hermano
- 4-5 días - 2 meses - 6 meses - 4 meses   - este día
          DIABLO

Itinerario para la acogida y la incorporación de los hermanos en la familia monástica. (De disciplina suscipiendorum fratrum)

El término "disciplina" del título tiene un significado análogo al del capítulo 19 de la RB: "De disciplina psallendi" (Cómo celebrar la Obra de Dios); esto quiere indicar el modo en el que se debe realizar cualquier cosa, el modo de proceder o método. Su significado es, por consiguiente, diverso del de la palabra alemana "Disziplin"12. En el término "incorporación" ya se percibe el modo de proceder: los nuevos miembros, en la práctica, no son simplemente inscritos en un registro o añadidos numéricamente, sino que son acogidos e incorporados con cierta delicadeza, así como hace Dios con nosotros. Nos encontramos delante de una palabra clave del capítulo 58: los hermanos sean acogidos en


12 En el índice de los títulos, que se encuentra también en los manuscritos antiguos, se dice: "De ordine suscipiendorum fratrum". Cf. DÜRIG, Disciplina, en: Sacris Erudiri 4 (1952), p. 245-279; Art. Disciplina en: Reallexikon für Antike und Christentum (Enciclopedia de antigüedad y cristianismo), Stuttgart 1952.

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hermanos sean acogidos en comunidad (vv. 14,17) y por el Señor (v.21) y, a su vez, puedan acoger a otras personas (véase el capítulo 53 sobre la acogida de los huéspedes). El que se presenta en el monasterio no debe permanecer como huésped permanente o eterno novicio, sino que se le acoge con la intención de incorporarlo en un segundo tiempo como hermano y miembro de una fraternidad.

Análisis de la primera parte del capítulo

        vv. 1-2: especie de título.
        vv. 3-4: condiciones del inicio y primer ingreso (con adjunto).
        vv. 5-6: introducción en el ambiente de los novicios y bajo el         maestro de novicios.
        vv. 7-8: criterios a examen.
        vv. 9-11: rito de ingreso en el noviciado.
        vv. 12-13: lectura de la Regla.
        vv. 14-16: premisas de la Profesión Solemne.

V.1: CUANDO UNO SE PRESENTA PARA ABRAZAR LA VIDA MONÁSTICA, NO SE LE CONCEDA FÁCILMENTE EL INGRESO,
V.2: SINO COMO DICE EL APÓSTOL: PONED A PRUEBA LAS INSPIRACIONES PARA VER SI PROVIENEN VERDADERAMENTE DE DIOS.

La primera parte de la frase presenta los dos protagonistas: uno que se presenta (noviter veniens) y el monasterio (o, más bien, la vida monástica -conversatio-). La frase principal pone de relieve el principio de fondo: no se le conceda fácilmente el ingreso. No es necesario para esto actuar según el propio parecer sino seguir las indicaciones de la Escritura (v.2).

1. Uno (quis). Para aclarar el concepto se podría decir: alguno. Esto trae a la mente el "quienquiera que sea" del Prólogo de la Regla (v.3), y, de forma parecida, el "quienquiera que seas, que te

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