C. UN MODELO BIBLICO-ANTROPOLOGICO: EL ESCUCHAR
En el uso de la tradición monástica tienen primaria importancia los modelos bíblicos:
Gregorio PENCO en El tema del Éxodo en la espiritualidad cenobítica, en Biblia y espiritualidad, Roma 1969,p.333-377, muestra
"cuan profundamente los acontecimientos de la historia sagrada han sido vividos y aplicados por los monjes -más allá de toda preocupación y consideración técnicamente exegética- a la realidad de su existencia diaria"
En efecto, según PENCO en Las figuras bíblicas del "vir Dei" en la hagiografía monástica, en Revue Bénedictine 15(1968)1-13, el modelo está sacado de las páginas inspiradas asimiladas a través de la "lectio divina":
- de esta manera los monjes se vinculan a la historia de la salvación.
- estos modelos han influido mucho también sobre la espiritualidad y práctica del monaquismo.
1. Buscar a Dios.
Se puede decir que el fin principal del monje es buscar a Dios: "Si verdaderamente busca a Dios" (RB.,58,7).
H.de SAINTE MARIE, Si revera Deum quaerunt, en Vita monástica 10(1936)173-177 afirma que sobre este punto Benito era heredero de la espiritualidad de los salmistas y de los profetas;
I.TURBESI, Quaerere Deum. Variazioni patristische su un tema centrale della Regula Benedicti, BEN 14(1967)14-22 ha tratado este
tema a propósito de Gregorio de Nyssa y de Agustín. Para el fin que nos proponemos podemos dejar Gregorio de Nyssa.
Según TURBESI, hubo en la vida de Agustín tres mementos muy diversos que contribuyeron de manera diferente a su elaboración teológica:
- un período vinculado a las categorías neoplatónicas (soliloquios)
- período de las confesiones, en el cual estaba caminando hacia unas categorías mas bíblicas.
- período final (comentarios a los salmos) en el cual usa principalmente categorías bíblicas.
En el comentario al salmo 41, Agustín trata expresamente el tema de "buscar a Dios": la búsqueda de Dios se ha concretado, en la nueva alianza, en la palabra encarnada, y por tanto en la Iglesia, cuerpo total de Cristo.
En la palabra encarnada, Dios busca al hombre y el hombre busca a Dios; más aún, el hombre busca a Dios, porque Dios ya ha encontrado al hombre.
Vayamos ahora a la Biblia y busquemos en ella nuestro tema. Primeramente nos ponemos un interrogante:
¿Quién es el hombre? o al menos ¿como se puede describir el hombre?
Un poco superficialmente podemos responder que en la Biblia el hombre es aquel que vive en la presencia del
Absoluto, esto es, Dios, trascendencia infinita.
El hombre bíblico puede encontrar y conocer Dios porque en primer lugar Dios conoce y encuentra al hombre.
2. Un modelo sensible
Sobre este punto, la pregunta es la siguiente:
¿Cual de los sentidos es el más apto para conocer a Dios?
Los sentidos son cinco, pero dejemos de lado el olfato, el gusto y el tacto (aunque también ellos están implicados en la búsqueda), para concentrarnos sobre el oído y la vista, los sentidos más importantes.
Es bueno consultar el DICCIONARIO de CONCEPTOS BÍBLICOS , Bologna, a cura de Coenen, Bayreuther, Bietenhard, las voces BUSCAR, ENCONTRAR, VER y ESCUCHAR.
En general se contraponen dos horizontes culturales:
- para el hombre griego o helenístico, el ojo es el medio más precioso de contacto con Dios y con el mundo:
es el órgano de la percepción porque es el hombre que ve
la realidad.
El acto de ver es, pues, el rasgo esencial de la religión greco-helenística.
- para el hombre hebreo-bíblico el órgano sensible más importante es el oído porque:
el hombre debe escuchar a Dios que encuentra al hombre en la palabra.
No es posible explicitar aquí todas las consecuencias que emergen de estas diversas visiones de la relación hombre-Dios, en lo que hace referencia tanto a la realidad vista como a la conocida.
3. Escuchar-ver en la RB.
Examinemos ahora la RB por lo que hace referencia a los dos actos
sensibles. Pero tengamos presente que, como occidentales, somos herederos de la mentalidad griega más que de la hebrea: para nosotros es principalmente importante el ver. Es suficiente pensar en la preocupación del Rito Romano por hacer ver el Santísimo Sacramento.
Pero para Benito, al final de la búsqueda de Dios, ¿qué es más importantes:
- ver a Dios
- o escucharle?
En primer lugar examinemos la terminología aunque éste sea un método incompleto
a/ OJO se encuentra 11 veces en la RB.
Prólogo, 9: abiertos los ojos a la luz deífica...
Id.,18: mis ojos sobre
vosotros...
RB.,2,15: ves la viga en el ojo
4,47: tener siempre delante de los ojos el pensamiento de la muerte.
4,77: aquello que el ojo no ve...
7,3: ni son altivos mis ojos...
7,10: poniendo...delante de los ojos...el temor de Dios.
7,26: Si el Señor mira desde el cielo...
7,65: .hitos los ojos en tierra
7,65: no soy digno de levantar mis ojos al cielo
19,1: los ojos del Señor
miran a buenos y malos
En estas citas se da el caso de Dios que ve al hombre con sus ojos:
Prol.,18: Mis ojos sobre vosotros...
RB.,7,26: Si el Señor mira desde el cielo...
RB.,19,1: Los ojos del Señor miran sobre buenos y males.
Pero jamás el hombre ve a Dios con sus ojos de carne sobre esta tierra; solamente en el Reino el hombre puede ver a Dios, RB.,4,77:
"...aquello que el ojo no ve"
Con sus ojos el monje ve:
el hermano RB.,2,15
la tierra RB.,4,47; 7,3; 7,65
Es interesante darse cuenta que el vocablo ojo se
encuentra seis veces en una cita bíblica.
El fragmento de Prólogo,9 es muy interesante, porque se trata de una metáfora "mixta" por decirlo de alguna manera:
"Y abiertos nuestros ojos a la luz deífica, escuchemos con oído muy atento lo que cada día nos amonesta la voz divina que clama"
Es difícil decir que en este texto el ojo este en primer piano, porque todo el énfasis del discurso está sobre el sentido auditivo: escuchemos, oído, voz
Para completar la búsqueda sería preciso examinar otros vocablos, por ejemplo: el verbo ver (26 veces en la RB). Es suficiente, pero, con el resultado obtenido: es Dios que ve al hombre y no al revés.
b/ OÍDO 5 veces en RB + Prol..l8 = 6 veces
Prólogo, 1 "acerca el oído de tu corazón"
Prólogo, 9 "escuchemos con el oído muy atento
Prólogo, l1 "quien tenga oídos para escuchar"
RB., 4,77 "no oído ha escuchado"
RB., 5,5 "así que me ha oído"
- una vez (Prol.,l8) es el oído de Dios que escucha la oración humana
- en los otros casos, oídos se refiere al hombre que ha de escuchar la voz de Dios (escuchar 26 veces).
Es interesante Prólogo, 1-3
- comienza con ESCUCHA
- en el primer versículo se acumulan palabras que se refieren al sentido auditivo:
escucha
acerca el oído
exhortación
- sigue inmediatamente la noción de la obediencia: esto significa que, en el fondo, escuchar y obedecer tienen
el mismo valor, o al menos son directamente correlativos
Para Benito, el monje es, en primer lugar, uno que escucha y obedece; hombre obediente es aquel que está atento a la voz de Dios, qua escucha con el corazón.
Solamente de esta manera el monje puede
- retornar a Dios. Prol.,2
- buscar a DiosARB., 58,7
Por esto, parece justo afirmar que el modelo sensible que prevalece en la RB es el auditivo; por esto el oído es el órgano sensible principal para la búsqueda de Dios.
4. El escuchar como "camino" hacia Dios.
Volvamos a RB.,58,7: Si busca a Dios de verdad,
es decir: si tiene prontitud para el oficio divino
para la obediencia
para las humillaciones
Veamos cómo se busca a Dios:
- en el oficio divino, que no es otra cosa que la Palabra de Dios, la Biblia
- en la obediencia, es decir, como hemos dicho, en el escuchar
en las humillaciones, que no significan en la humildad, sino que también ellas se encuentran en un contexto de escuchar. A) Miremos otros usos de humillaciones en RB:
Prol.,27 en el contexto de hablar-escuchar
RB.,7,52 en el mismo contexto
en cada caso, las humillaciones se hacen con la lengua, con una palabra.
Por esto
los tres aspectos para comprobar la búsqueda de Dios están vinculados al sentido auditivo, no al visual.
También es interesante el uso de la palabra buscar:
Prol., buscándose el Señor un operario
RB.,2,35 "...buscad primero el Reino de Dios..."
RB.,27,8 "... se fue en búsqueda de la oveja perdida..."
RB., "Si busca a Dios de verdad"
Tanto para Benito como para la Biblia la búsqueda es mutua.
Dios busca al hombre y por esto el hombre busca a Dios
Prol.,14RB.,58,7
- el primer uso del vocablo (Prol.,14) se refiere a Dios:
Dios busca al hombre, hablando con él:
Prol.,14 llama
Prol.,15 quién es el hombre...?
Dios busca al hombre en su Palabra, la Escritura, que por esto el hombre debe escucharla. Solamente cuando el hombre ha escuchado la Palabra de Dios, puede responder.
Pero, ¿dónde se busca a Dios? Cómo se va a Dios?
Pues en el mismo lugar en donde Dios busca al hombre y le habla; es decir: en la Biblia, especialmente en los salmos (Prol.,14-20)
en el oficio divino donde Dios habla, busca al hombre en su palabra, hablando con el lenguaje del hombre.
Allí es donde el hombre escucha y busca a Dios en su Palabra. Pero buscar a Dios es al mismo tiempo a encontrar a Dios.
A propósito de esto es importante la palabra CAMINO: Prol., 20-24. Dios nos muestra el camino: solamente después de esto podremos caminar por la vía de los mandamientos: Prol., 48; RB., 5,11; 71,2. Prol., 21; RB., 58,8; 71,2.
Escuchar la Palabra de Dios es un camino. Significa ponerse en camino.
Hay otras palabras interesantes a propósito de camino y caminar.
Seguir la paz, Prol.,17;RB.,72,7
Correr, Prol., 13.22.44.49
Perseverando en su doctrina, Prol.,50
Comienzo, Pro.,48
Para terminar podemos afirmar que:
- según Benito podemos buscar a Dios, porque Dios primero
nos ha buscado
- esta búsqueda no acaba más que en Cristo crucificado en quien Dios ha encentrado al hombre definitivamente y
el hombre ha encontrado al Dios que buscaba.
Todo se ha realizado en la cruz:
Es en ella donde Dios busca al hombre de manera inefable y es allí donde el hombre encuentra a Dios de
manera pasmante.
5 Las consecuencias del modelo sensible de la RB
Muchas de las discusiones y de las controversias que hacen relación al fin, estructura, espiritualidad de la
vida monástica dependen del uso del modelo.
Por ejemplo:
¿Qué es la oración?
¿Qué es la contemplación?
¿Cual es el fin de la vida monástica?
Si tenemos como base fundamental un modelo sensible visual, se entiende que:
- la Palabra de Dios toma un lugar secundario. Por eso el oficio divino se convierte solamente en un medio de preparación para la visión de Dios, es decir la unión mística.
Si escogemos un modelo sensible auditivo, se entiende que:
- La Palabra de Dios no es solamente un medio para encontrar a Dios, sino el mismo encontrarle.
En este caso el oficio divino es verdaderamente
- un buscar a Dios y a la vez un encontrar a Dios.
De esta manera no es posible oponer la búsqueda de Dios al oficio divino, a la obediencia, a las humillaciones, etc., porque solamente a través de estos medios, según Benito, se busca a Dios y El nos encuentra primero.
En el primer libro de los Reyes,3,5, encontramos que el Señor se apareció en un sueño a Salomón y le pidió:
"Dime que debo concederte"
Salomón respondió:
"Concédeme un corazón dócil (en hebreo, dócil significa un corazón que escucha) para que sepa hacer justicia a tu Pueblo y distinguir el bien del mal"
Que esta sea nuestra oración.
D. Los temas principales del Prólogo
Dejemos, por ahora, de lado, el punto de vista sacado de los modelos e intentemos examinar los temas principales del Prólogo, que se desarrollan en toda la RB, y que son:
- CRISTO
- EL SERVICIO
- LA PACIENCIA
- EL TEMOR DE DIOS
Para este trabajo no será preciso salir fuera de RB. Wathen sigue el método de A.BORIAS que, en una polémica con A.de VOGUE, identificador, en cierta manera de la doctrina de RE con la de RB.
Según Borias, esta identificación todavía no está probada del todo,
porque aún no tenemos un cuadro general de las doctrinas de las dos reglas para poder hacer una confrontación verdadera.
Por esto Borias examina primero la doctrina de la RB y después la de RM sin ningún "a priori" o prejuicio sobre la dependencia de una sobre otra regla.