Monasterio de Santa Ana
Historia
LA FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE CISTER
n el año 1098, el Abad Roberto y veintiuno de sus compañeros dejaron el monasterio de Molesme y se fueron a un lugar llamado Cistercium, a veinte km. de la villa de Dijon. Allí establecerán un nuevo monasterio que durante unos veinte años, llevó simplemente el nombre de Nuevo Monasterio.
n opinión de muchos, aun en nuestros días, esta fundación tuvo lugar como una respuesta al hecho de que la disciplina religiosa de los "Benedictinos", incluidos los de Molesme, se había relajado y necesitaba una cierta reforma. Por lo tanto, según esta teoría, la "Orden Cisterciense", apareció como "una versión reformada" del monaquismo benedictino. Sin embargo, como quiera que ningún acontecimiento histórico es tan simple como parece por la forma concisa de su redacción literaria, este artículo tiene el objetivo de aclarar la cuestión, de describir lo que pasó exactamente en Cister en el año 1098, y, después, de asignar su significado a la fundación.
i la palabra "Orden" (en el sentido de Orden religiosa) se toma en su significado actual, hay que dejar claro ante todo que hace 900 años nadie pensaba en "fundar la Orden Cisterciense", por la simple razón de que en el siglo XI no existía aún la "Orden religiosa" como tal, incluida la "Orden Benedictina". De hecho, en sentido estricto, lo que nosotros llamamos hoy la "Orden Benedictina" es solo una confederación de congregaciones religiosas (creadas bajo el Papa León XIII, el 12 de julio de 1893), que ella misma declaró, en el momento de su fundación, que no tenía la intención de constituir una "Orden" en sentido canónico.
ALGUNAS PALABRAS EN RELACIÓN A LAS FUENTES
urante siglos, los historiadores sacaron sus conocimientos sobre los orígenes de Cister de dos documentos: dos "Exordia", el Exordium Magnum y el Exordium Parvum. El primero es una obra compuesta de hechos, leyendas y reflexiones teológicas. El nombre de su autor es Konrad, monje de Claraval, y terminó su trabajo en los últimos años del siglo XII. Cuando murió, en 1221, era abad de Eberbach. La segunda obra, anterior, es una compilación mucho más corta, que sin embargo contiene datos históricos más fiables sobre los orígenes de Cister. Está compuesta de 17 pequeños capítulos y su autor es desconocido.
l primer descubrimiento importante de la historiografía moderna referente a los orígenes de Cister tuvo lugar a principios de nuestro siglo cuando Tiburtius Hümpfner, monje de Zirc en Hungría, encontró en Austria un manuscrito que contenía el texto íntegro del Exordium Magnum. Pudo demostrar, basándose en este manuscrito, que después de la canonización de san Roberto en 1222, los capítulos del Exordium Magnum que criticaban a Roberto por haber abandonado Cister fueron retirados, y fue sólo un texto mutilado el que se transcribió en la mayor parte de los Códices. La publicación hecha por Fr. Hümpfner en 1908, de los fragmentos hasta entonces desconocidos, llevó a los historiadores a suponer que podían esperar inevitablemente otras sorpresas a propósito de los primeros tiempos de Cister.
stos descubrimientos no se hicieron esperar mucho tiempo. En 1927, un Canónigo de Toulouse, antiguo trapense llamado Roberto Trilhe, descubrió un manuscrito que contenía a la vez un breve resumen de dos capítulos sobre los orígenes de Cister y la Carta de Caridad, la primera Constitución de los Cistercienses, en una versión de cuatro capítulos, más corta que el texto conocido. Sin embargo, un descubrimiento más importante que hizo Trilhe fue darse cuenta de que este "resumen" de la Carta Caritatis era de hecho una versión precedente, y aún desconocida, del mismo texto. Un tercer descubrimiento tuvo lugar en 1939 en Ljubljana (Eslovenia) cuando Josef Turk puso mano en una versión todavía anterior del mismo documento, que se había perdido, y a la que él llamó Carta Caritatis Prior.
espués de la Segunda Guerra Mundial empezó la búsqueda sistemática y la comparación de las fuentes, y pronto quedó claro que todas las opiniones precedentes sobre el Exordium Parvum habían sido incorrectas. Dos correcciones fundamentales serían especialmente aportadas: primera, no había sido escrito en 1119, sino más tarde; segunda, no se había redactado como una "introducción" histórica a la Carta Caritatis, sino que era más bien una segunda versión de un documento anterior y más corto, que Trilhe había descubierto y había llamado Exordium Cistercii. Después estos descubrimientos, los historiadores empezaron a darse cuenta de que Cister se había establecido como una fundación entre otras muchas parecidas, y que, para poder contar la "historia verdadera" de esta fundación, hay que considerar su contexto histórico, incluyendo todos los movimientos monásticos contemporáneos.




