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Cap., Pagina
1 Prol, 4| nuestra vocación y de nuestra vida, para indicar los fundamentos 2 Prol, 4| más idóneas y mejores de vida monástica, del mismo modo 3 Prol, 4| tenéis aún la luz de la vida, antes que os sorprendan 4 Prol, 5| Si quieres gozar de una vida verdadera y perpetua, «guarda 5 Prol, 5| nos indica el camino de la vida.~ ~ 6 Prol, 5| alejados de la realidad de la vida, para conservar o restaurar 7 Prol, 5| más bien examinar nuestra vida actual, moderna, real, perfeccionarla 8 Prol, 5| para su renovación. Es la vida monástica cisterciense del 9 Prol, 5| deseamos revisar, aquella vida genuina y eficaz que corresponde 10 Prol, 5| verdad y en la realidad de la vida. Por esto en nuestra Declaración 11 Prol, 5| de la Iglesia y las de la vida del mundo moderno.~Este 12 Prol, 5| a la misma esencia de la vida ./. religiosa, es decir, 13 Prol, 6| decir, a la búsqueda de la vida de perfecta caridad. Sabemos 14 Prol, 7| tregua los días de nuestra vida, para enmendarnos de nuestros 15 Prol, 7| La renovación de nuestra vida religiosa ha de abarcar 16 Prol, 7| todos los aspectos de la vida, y por esta razón debemos 17 Prol, 7| algunos aspectos de nuestra vida, como si en ellos solamente 18 Prol, 7| realizase la esencia de la vida cisterciense, descuidando 19 Prol, 7| vivir realmente nuestra vida monástica. Por tanto, somos 20 Prol, 7| los momentos de nuestra vida, no solamente cuando nos 21 Prol, 7| de las partes de nuestra vida en un solo y único servicio 22 Prol, 7| algunos elementos de la vida cisterciense actual, no 23 Prol, 8| valor. Los elementos de la vida monástica que en la Regla 24 Prol, 8| secundarios o sospechosos. La vida monástica como toda vida, 25 Prol, 8| vida monástica como toda vida, en el decurso del tiempo, 26 Prol, 8| infierno, deseamos llegar a la vida eterna, 43 mientras todavía 27 Prol, 8| estas a cosas a luz de la vida, 44 ahora es cuando hemos 28 Prol, 8| Mas, al progresar en la vida monástica y en la fe, ensanchado 29 Prol, 9| manifiestan las realidades de la vida cisterciense, son las diversas 30 Prol, 9| adoptado formas diversas de vida y servicios distintos. Esta 31 Prol, 9| para establecer su forma de vida, y se propone prestarles 32 Prol, 9| determine las formas de vida más aptas para alcanzarlo. 33 Prol, 10| renovar la realidad de la vida cisterciense de tal manera 34 Prol, 10| de los problemas que la vida moderna plantea, de los 35 Prol, 10| razón de las condiciones de vida, tan distintas, los antiguos 36 Prol, 10| propia al organizar nuestra vida religiosa, ni hemos de temer 37 Prol, 10| para nosotros maestra de vida, no la señora o dominadora; 38 1, 11| un fervor de novato en la vida monástica, sino tras larga 39 1, 11| llamados giróvagos, porque su vida entera se la pasan viajando 40 1, 12| no hablar de la miserable vida que llevan todos éstos. 41 1, 12| del Señor a organizar la vida del muy firme género de 42 1, 12| monasterio. Por esta razón, la vida monástica no se nos ha impuesto 43 1, 12| a aceptar libremente la vida monástica; y cualquier ordenación 44 1, 12| ordenación u organización de la vida de comunidad ha de tener 45 2, 14| diversas circunstancias de la vida cotidiana. Nunca el abad 46 2, 15| asuntos y proyectos de la vida del monasterio y de todos 47 2, 16| difícilmente se comprenden); lleve vida comunitaria junto con los 48 2, 17| se afirme y aumente una vida monástica de acuerdo con 49 4, 23| infierno, 46 anhelar la vida eterna con toda la codicia 50 4, 25| consejos evangélicos, la vida en la comunidad cisterciense, 51 4, 25| comunidad cisterciense, la vida de oración, el amor a la 52 5, 25| infierno, o por el deseo de la vida eterna en la gloria, 4 son 53 5, 26| anhelo de caminar hacia la vida eterna, 11 y por eso eligen 54 5, 26| la senda que conduce a la vida». 12 Por esta razón no viven 55 5, 26| voluntad de otro, pasan su vida en los cenobios y desean 56 5, 27| también sin cesar nuestra vida monástica.~ ~Art. 53. Por 57 6, 28| en otro lugar: «Muerte y vida están en poder de la lengua». 58 6, 29| escatológico eminente de nuestra vida.~ ~Art. 49. Esta total consagración 59 6, 29| abrazamos de modo eminente la vida comunitaria de salvación, 60 7, 30| través de la humildad en la vida presente, 6 hemos de levantar 61 7, 30| erigida representa nuestra vida en este mundo. Pues, cuando 62 7, 30| Declaración, art 65~Art. 65. La vida del monje ha de consistir 63 7, 30| medios de subsistencia.~La vida monástica solamente puede 64 7, 31| menosprecian a Dios y que la vida eterna está ya preparada 65 7, 32| malvados»; 30 y, aunque en esta vida nos perdone, porque es bueno, 66 7, 32| que nos convirtamos a una vida más digna, tenga que decirnos 67 7, 33| con las austeridades de la vida monástico antigua; -ejercitando 68 7, 33| facultades y el peso de la vida común; -amando a nuestros 69 7, 33| nuestra esperanza en la vida eterna.~ ~ ~ ~~~~~~ 70 7, 33| propuestas, mediante la vida monástica queremos huir 71 7, 33| carne y la soberbia de la vida. La huida del mundo ha de 72 7, 33| del sepulcro, y en esta vida únicamente valora los placeres 73 7, 34| utilización enriquece nuestra vida y ./. nos hace entrar íntimamente 74 7, 35| fortalecer y promover la vida de los monasterios.~El Visitador, 75 7, 39| importante y ubérrima de nuestra vida es la acción y la inspiración 76 7, 40| sinceridad de corazón nuestra vida y nuestra vocación, bajo 77 8, 41| existían formas primitivas de vida monástica (los confesores, 78 8, 41| confesores, las vírgenes, cuya vida llaman algunos "monaquismo 79 8, 41| recibe un complemento en la "Vida de san Benito" que nos describen 80 8, 41| san Gregorio; aunque esta Vida no sea históricamente perfecta 81 9, 43| una cierta uniformidad de vida, que permitió llamar a aquel 82 9, 43| regulares buscaban organizar su vida según los usos monásticos. 83 9, 43| abandonando la simplicidad de vida, incrementaron sensiblemente 84 9, 43| sobre el conjunto de la vida monástica hasta hacer perder 85 10, 44| restituyeron el equilibrio entre vida litúrgico y el trabajo, 86 10, 44| ayudaros para organizar su vida. Los conventos de monjas 87 11, 46| La transformación de la vida social, intelectual, y política 88 12, 47| así como en Portugal, la vida cisterciense adoptó nuevas 89 13, 49| enseñar, procuraron adaptar su vida a estas nuevas obligaciones. 90 15, 52| la dirección de nuestra vida.~ ~ ~ 91 16, 52| asiduamente en nosotros la vida de la gracia, y nuestra 92 16, 53| ocupar el primer lugar en su vida -, ya sea en las demás formas 93 16, 53| cual debe empapar toda su vida.~ ~ ~ 94 17, 54| liturgia, así como de la entera vida cristiana. Por esta razón 95 17, 54| en importancia en nuestra vida monástica el sacramento 96 18, 56| demás actividades de la vida religiosa. De hecho, si 97 18, 56| monástico. Por esta razón la vida de la comunidad está ordenada 98 18, 56| puedan alimentar y animar la vida cotidiana. Que el peso de 99 19, 57| Declaración art. 63~Art. 63.A la vida de oración pertenece también 100 20, 58| 64~Art. 64. La unidad de vida se manifiesta en la armónica 101 20, 58| fuente abundante para su vida espiritual.~ ~ ~ 102 21, 58| hermanos de buena reputación y vida santa, y sean constituidos 103 21, 58| sino según el mérito de su vida y la discreción de su doctrina.~ 104 21, 59| valores fundamentales de la vida cisterciense, resta ahora 105 21, 59| considerar la organización de la vida práctica y las convenientes 106 21, 59| fines y valores de nuestra vida, sino que también han de 107 21, 59| cuales viene ordenada la vida de nuestras comunidades 108 21, 59| concreta organización de la vida de las comunidades a las 109 22, 59| consonancia con su género de vida.~ ./. 3 En la medida de 110 23, 61| decisiones que atañen a su propia vida, e incluso en los asuntos 111 24, 62| estabilidad y la continuidad de la vida se fortalecen, los esfuerzos 112 24, 62| eficazmente al fin común, la vida y la actividad de todos 113 24, 62| aspectos más permanentes de la vida, es necesario también que 114 24, 62| variadas y mutables de la vida moderna. Para establecer 115 25, 64| hombre, sin embargo en la vida monástica en un sentido 116 25, 64| mejor organización de la vida monástica actual.~ ~ ~ 117 26, 64| organización y legislación de la vida monástica, así como en el 118 28, 67| naturaleza necesita de la vida social, y, además, ha recibido 119 28, 67| Cuerpo de Cristo. Nuestra vida cenobítica ha de expresar 120 28, 67| de la salvación y de la vida cristiana.~Una apta legislación 121 28, 67| esta unión solidaria de la vida, si promueven en lo posible 122 28, 67| establecer unas formas de vida familiar aptas y ./. adecuadas. 123 32, 72| elegirá a hermanos de cuya vida y costumbres esté seguro 124 32, 73| especie de tratado de la vida monástica que hemos prometido 125 34, 75| así como por el tenor la vida propio de cada región. Dado 126 34, 76| variedad en el género de vida a que cada monasterio se 127 34, 76| monasterios intentan llevar la vida que se conoce como contemplativa, 128 34, 76| naturaleza y la forma de vida comunitaria está concebida 129 34, 76| aspiraciones y valores de la vida monástica que en la uniforme 130 34, 76| uniforme ordenación de la vida.~ ~Art. 17. La diversidad, 131 34, 76| en muchos sectores de la vida, no sólo son provechosos 132 34, 77| medios fundamentales de la vida religiosa, como son los 133 34, 77| consejos evangélicos, la vida comunitaria, el trabajo, 134 34, 77| trabajo, el apostolado, la vida litúrgica y similares;~b) 135 34, 77| valores fundamentales de la vida monástica que corresponden 136 34, 77| espiritual de la Orden y a la vida espiritual de la Iglesia 137 35, 78| procurar que se llevase una vida religiosa en los monasterios. 138 35, 79| ciertas condiciones de la vida a lo largo de los años, 139 36, 81| deseamos ordenar nuestra vida de tal manera que realice 140 36, 81| solicitud de los hermanos es la vida espiritual del monasterio, 141 36, 81| demás. De este modo la misma vida de comunidad sirve de dirección 142 36, 81| todos los valores de nuestra vida de servicio.~ ~ ~ 143 37, 82| que tiene para la entera vida humana el desarrollo de 144 38, 84| monasterios florezca la vida cisterciense en todo su 145 38, 84| obstáculos que dificultan, la vida de los monasterios; que 146 39, 86| nuevas posibilidades de vida y trabajo; comunicar y coordinar 147 39, 86| las formas y tareas de la vida, que no puede ser gobernada 148 40, 87| perfeccionamiento de la vida monástica.~Nuestras Congregaciones, 149 41, 89| formas y aspectos de la vida de nuestras comunidades, 150 41, 89| evolución de las condiciones de vida, una regulación uniforme 151 42, 91| nuevas y aptas formas de vida comunitaria, de la distribución 152 42, 92| mejor la perfección de la vida monástica, según la índole 153 43, 94| jurídica y la ordenación de la vida mediante leyes, tal como 154 43, 94| los fines propios de la vida monástica. La ley es para 155 43, 94| monástica. La ley es para la vida y no al revés; cuanto viene 156 43, 94| debe promover y ayudar la vida de los individuos y de las 157 43, 94| justas exigencias de la vida, y en consecuencia, aparecen 158 43, 94| promuevan y sostengan la vida actual de las comunidades, 159 43, 94| impidan a evolución de la vida a causa de su carácter desfasado 160 44, 95| a las necesidades de la vida, importa considerar lo que 161 44, 95| realidades o aspectos de la vida que ./. exigen una cierta 162 44, 96| a las condiciones de la vida. Dado que las condiciones 163 44, 96| que las condiciones de la vida, las exigencias y las actividades 164 44, 96| los medios que ordenan la vida, es decir las leyes e instituciones 165 44, 96| impedir la evolución de la vida. Medios e instituciones 166 44, 96| impedir la evolución de la vida. Medios e instituciones 167 44, 96| impedir la evolución de la vida. Los ideales y las prescripciones 168 44, 96| a la organización de la vida monástica y a las estructuras 169 44, 96| nuevas exigencias de la vida.~Una tal revisión de las 170 44, 96| de las leyes y normas de vida no ha de ser pospuesta durante 171 44, 97| Respeto de la tradición. La vida, aunque variada y mudable, 172 44, 97| la ordenación de nuestra vida hemos de prestar atención 173 44, 97| así la continuidad de la vida monástica de modo violento. 174 44, 97| fundamentales de nuestra vida. Es necesario que en la 175 44, 97| nuevos postulados de la vida ya en la Iglesia, ya en 176 44, 97| solamente serán útiles a la vida en la medida en que prescriban 177 44, 97| conturbar el curso normal de la vida mediante exageradas complicaciones 178 44, 97| alejado a las formas de vida de los mismos, sin que ello 179 45, 98| 90. Las condiciones de la vida moderna así como el Concilio 180 45, 98| extraños a las normas de vida y a las decisiones tomadas 181 46, 99| generales y permanentes de la vida monástica, la organización 182 46, 99| monástica, la organización de la vida concreta de cada día y las 183 46, 100| generales, muchos aspectos de la vida exigen una decisión personal 184 48, 102| creadas tiene para la entera vida humana, así como el trabajo 185 48, 103| alma y los intereses de la vida presente se contraponen 186 48, 103| necesariamente de los asuntos de la vida normal; dado que esta ocupación, 187 48, 105| frecuentemente necesario para la vida común, sino como signo de 188 48, 105| procuran lo necesario para su vida y la de los suyos. Es también 189 48, 105| ocupación indiferente para la vida espiritual sino que se ejerza ./. 190 49, 106| Aunque de suyo la vida del monje debería ser en 191 49, 106| todos juntos lleven una vida íntegra en toda pureza 3 192 49, 107| principales preocupaciones de la vida religiosa moderna.~ ~Art. 193 49, 107| ilumina con nuevo esplendor la vida sacramental y la vida de 194 49, 107| la vida sacramental y la vida de oración de la Iglesia. 195 49, 107| eclesiología, la teología de la vida religiosa, para citar solamente 196 49, 107| conocimiento nuevo de la vida de Dios en nosotros. Los 197 49, 107| elementos principales de la vida cisterciense actual y nuestro 198 50, 108| adapta óptimamente a la vida monástica, y aquellos que 199 51, 109| sano equilibrio entre la vida de oración, de trabajo y 200 51, 109| indispensable para tener una vida bien ordenada. Solamente 201 52, 110| auténticos valores, incluso en la vida religiosa y monástica, y 202 52, 110| razón optamos por formas de vida sencilla capaces de expresar 203 57, 116| sino también para toda la vida monástica que adquiere verdaderos 204 57, 116| importante sea en orden a la vida espiritual de los monjes, 205 58, 117| primera vez para abrazar la vida monástica, no debe ser admitido 206 58, 119| 39-42~ ~Art. 39 Nuestra vida no puede tener otro fin 207 58, 119| sacramentos.~Hemos abrazado la vida monástica para poder alcanzar 208 58, 119| estructura general de la vida del monasterio, escuela 209 58, 119| reside la razón última de la vida de nuestros monasterios. 210 58, 119| vana y sin valor nuestra vida monástica si perdemos el 211 58, 120| fundamento la unidad de nuestra vida de oración y las ocupaciones 212 59, 121| en comunión con su misma vida. Por esta razón nuestra 213 59, 121| dedicando toda nuestra vida al servicio de Cristo. De 214 60, 122| apostolado. Así nuestra vida será un ejemplo de un fiel 215 60, 123| testimonio de ./. aquella vida nueva en Cristo, que ya 216 60, 123| es inicio y signo de la vida eterna del Reino de los 217 61, 123| conocer bien su tenor de vida durante el tiempo que permaneció 218 61, 123| ingreso, si cree que su vida se lo merece.~ ./. 13 Pero 219 61, 124| ciertos elementos de la vida monástica como la liturgia 220 61, 124| y otros elementos de la vida comunitaria. Ante todo es 221 61, 124| intercesión, ya sea imitando su vida.~ ~ ~ ./. 222 63, 126| fecha de su entrada en la vida monástica o según lo determine 223 63, 126| determine el mérito de su vida por decisión del abad. 2 224 63, 127| van ./. ingresando en la vida monástica; 8 así, por ejemplo, 225 64, 128| en cuenta los méritos de vida y la prudencia de doctrina 226 64, 129| misiones y funciones en la vida de comunidad, que raramente 227 65, 132| lo que sea necesario a la vida doméstica.~ ~ ~ 228 68, 135| religiosa será mantenido en la vida monástica sólo cuando los 229 71, 137| las formas comunitarias de vida en las cuales la persona 230 71, 138| aquellas personas a quienes la vida de comunidad y los fines 231 71, 138| sinceras en orden a una vida más comunitaria.~ ~ ~ 232 72, 138| y conduce a Dios y a la vida eterna. 3 Este es el celo 233 72, 138| lleve a todos juntos a la vida eterna.~ ~ 234 72, 138| por la observancia de la vida común no es únicamente obligación 235 72, 139| fidelidad a los valores de la vida religiosa, y sabe mantener 236 72, 139| Ha de procurarse que la vida común no se convierta en 237 72, 139| instruir a la comunidad en la vida espiritual, y exhortar a 238 72, 139| Art. 58 Además, en la vida de comunidad hemos de cultivar 239 72, 139| aquellas formas auténticas de vida monástica aún válidas hoy 240 72, 139| por la observancia de la vida común no es únicamente obligación 241 72, 140| fidelidad a los valores de la vida religiosa, y sabe mantener 242 72, 140| Ha de procurarse que la vida común no se convierta en 243 72, 140| instruir a la comunidad en la vida espiritual, y exhortar a 244 72, 140| Art. 58 Además, en la vida de comunidad hemos de cultivar 245 72, 140| aquellas formas auténticas de vida monástica aún válidas hoy 246 73, 141| costumbres o de un principio de vida monástica. 2 Mas el que 247 73, 141| llegar a una perfección de vida, tiene a su disposición 248 73, 141| norma rectísima para la vida del hombre? 4 ¿O es que 249 73, 141| los monjes obedientes y de vida santa? 7 Mas para nosotros, 250 73, 141| elementos fundamentales de la vida cisterciense de hoy, es 251 73, 142| necesario para ordenar nuestra vida religiosa, y cómo hemos 252 73, 142| Evangelio, y especialmente la vida y la doctrina de Cristo, 253 73, 142| debemos conformar nuestra vida. Entre los documentos del 254 73, 142| Iglesia que tratan de la vida monástica y consagrada, 255 73, 142| la renovación de nuestra vida.~ ~Art. 5 Los principios 256 73, 142| 5 Los principios de la vida cisterciense de hoy día 257 73, 142| la que corresponde a la vida cisterciense de los siglos 258 73, 142| posible para que nuestra vida cisterciense actual sea 259 73, 143| obligaciones de nuestra vida.~ ~Art. 6 La Regla de san 260 73, 143| entre los documentos de vida monástica. Los monjes benedictinos 261 73, 143| ordenar rectamente nuestra vida, sino que, tanto en lo que 262 73, 143| criterio fundamental de la vida espiritual como en las formas 263 73, 143| formas constitutivas de la vida cenobítica, la Regla de 264 73, 143| profundamente las condiciones de la vida humana mucho más que en 265 73, 143| los aspectos de nuestra vida. Tal fidelidad material 266 73, 144| en la tradición y en la vida actual de cada monasterio, 267 73, 144| verdadera maestra de la vida.~En este sentido, pues, 268 73, 144| fuente y norma de nuestra vida, sirviéndonos de ella con 269 73, 144| la renovación de nuestra vida, de modo que no sea una 270 73, 144| maestras eminentes de la vida espiritual de la Orden, 271 73, 144| las nuevas condiciones de vida. A este fin es necesario 272 73, 144| la conformidad de nuestra vida con ella.~Pero la tradición 273 73, 144| la orientación de nuestra vida, a la vez que dio origen 274 73, 145| procurar ordenar nuestra vida de modo que estemos dispuestos 275 73, 145| y las tareas de nuestra vida respondan a las necesidades