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163 todos

Regla de San Benito

IntraText - Concordancias

abad
    Cap., Pagina
1 1, 11| sirven bajo una regla y un abad. 3 El segundo género es 2 2, 13| Capítulo 2º: CÓMO DEBE SER EL ABAD~ 3 2, 13| RB 2,1-10~ ~~~ ~~~ El abad que es digno de regir un 4 2, 13| Padre4 Por tanto, el abad no ha de enseñar, establecer 5 2, 13| Siempre tendrá presente el abad que su magisterio y la obediencia 6 2, 13| juicio de Dios. 7 Y sepa el abad que el pastor será plenamente 7 2, 13| Declaración art. 94-96~Art. 94. El abad es ante todo pastor de almas, 8 2, 14| los monjes.~ ~Art. 95. El abad es además el mediador de 9 2, 14| vida cotidiana. Nunca el abad ha de considerarse superior 10 2, 14| discernimiento de espíritus". El abad ha de aplicarse a reconocer 11 2, 14| de cualquier otra voz, el abad debe estar versado en doctrina 12 2, 14| alguien acepta el título de abad, debe enseñar a sus discípulos 13 2, 14| en lo conducta del mismo abad. 13 Y a la inversa, cuanto 14 2, 15| así la justicia, crea el abad que debe proceder de otra 15 2, 15| Declaración art. 97-98~Art. 97. El abad es vínculo de unidad de 16 2, 15| trabajos de todos. Así pues, el abad debe en gran manera estimar, 17 2, 15| personalidad de los hermanos. El abad ha de tener para todos tiempo 18 2, 16| voluntad de Dios.~ ~Art. 98. El abad como promotor de unidad 19 2, 16| monasterio. Una vez elegido abad, no por esto ha dejado de 20 2, 16| RB 2, 23-29~ ~~~~~~ El abad debe imitar en su pastoral 21 2, 17| Declaración art. 115~Art. 115. El Abad Presidente gobierna la Congregación 22 2, 17| monasterios han de ayudar al Abad Presidente, procurando mantener 23 2, 18| debe tener muy presente el abad lo que es y recordar el 24 2, 19| el Capitulo General, el Abad General dirige la Orden 25 2, 19| fines de nuestra unión.~El Abad General es:~a) Promotor 26 3, 20| asuntos de importancia, el abad convocará toda la comunidad 27 3, 20| cuestión a la decisión del abad, todos le obedecerán en 28 3, 20| atreva a discutir con su abad desvergonzadamente o fuera 29 3, 20| disciplina regular. 11 El abad, por su parte, actuará siempre 30 3, 21| verdaderamente colegial, elige el abad, y colegialmente también 31 3, 21| la ayuda del consejo del abad, teniendo en cuenta los 32 3, 22| Art. 106. El consejo del abad, llamado comúnmente de los 33 3, 22| comunidad y designados por el abad, a partes iguales.~ ~Art. 34 4, 24| en todo los preceptos del abad, aun en el caso de que él 35 5, 26| desean que les gobierne un abad. 13 Ellos son, los que indudablemente 36 5, 27| ansían ser gobernados por un abad, el cual hace las veces 37 7, 35| confesión manifieste a su abad los malos pensamientos que 38 7, 35| una visita anual, que el abad del monasterio fundador 39 7, 35| muy a menudo puede dar al abad local óptimos consejos, 40 7, 35| y problemas que quizá el abad no ha percibido, o al menos 41 7, 36| caritativamente de acuerdo con el abad local.~La ley de la filiación 42 7, 36| ordinario el Visitador es el Abad Presidente de la Congregación, 43 8, 41| del cual hace sus veces el abad para servir a los hermanos, 44 9, 42| salmos y dicho el verso, el abad da la bendición. Y, sentándose 45 11, 45| libros proféticos, los que el abad determine, salmodiándose 46 11, 45| después de la bendición del abad, léanse otras cuatro lecturas 47 11, 45| el cuarto responsorio, el abad entona el himno Te Deum 48 11, 45| terminarse, lea el mismo abad una lectura del libro de 49 11, 46| inmediatamente entonará el abad el himno Te decet laus. 50 13, 49| Orden se cambió. Al morir el Abad de Cister, la misma Santa 51 13, 49| entonces hasta 1880, el Abad Presidente de la Congregación 52 13, 49| la jurisdicción de este Abad Presidente General casi 53 13, 49| bajo la jurisdicción del Abad General.~Los esfuerzos para 54 21, 58| y las disposiciones del abad. 3 Sean elegidos decanos 55 21, 58| aquellos con quienes el abad pueda compartir con toda 56 22, 59| Según el criterio de su abad, recibirán todo lo necesario 57 24, 61| gravedad de las culpas será el abad, conforme a su criterio.~ 58 24, 62| la autoridad personal del abad y de los oficiales del monasterio 59 24, 62| derecho, es competencia del abad o de un oficial determinado 60 25, 63| cantidad y a la hora que el abad juzgue convenientes. 6 Nadie 61 26, 64| algún hermano, sin orden del abad, se permite relacionarse 62 27, 65| 27º: LA SOLICITUD QUE EL ABAD DEBE TENER CON LOS EXCOMULGADOS~ ~ ~~~~~~  ~ 63 27, 65| EXCOMULGADOS~ ~ ~~~~~~  ~El abad se preocupará con toda solicitud 64 27, 65| él.~5 Efectivamente, el abad debe desplegar una solicitud 65 28, 67| conducta, en ese caso el abad tendrá que obrar como todo 66 28, 67| entonces sanase, tome ya el abad el cuchillo de la amputación, 67 31, 71| hará nada sin orden del abad. 5 Cumpla lo que le mandan. 68 31, 71| a las disposiciones del abad.~13 Sea, ante todo, humilde, 69 31, 72| todo ./. aquello que el abad le confíe, pero no se permita 70 31, 72| art. 100~ ~Art. 100. El abad, reservándose la suprema 71 32, 72| MONASTERIO~ ~ ~~~~~~ El abad elegirá a hermanos de cuya 72 32, 72| y recogerlos. 3 Tenga el abad un inventario de todos estos 73 33, 73| alguna sin autorización del abad, 3 ni a poseer nada en propiedad, 74 33, 74| poseer cosa alguna que el abad no les haya dado o permitido. 75 36, 80| 6 Por eso ha de tener el abad suma atención, para que 76 36, 80| es costumbre.~10 Ponga el abad sumo empeño en que los enfermos 77 38, 84| respectiva Congregación y bajo el Abad Presidente tiene como fin, 78 39, 85| trabajo sea más duro, el abad, si lo juzga conveniente, 79 41, 89| verano, según lo disponga el abad, 5 quien ha de regular y 80 41, 90| examinar las relaciones que el Abad General presente del estado 81 42, 91| que se presenten o que el abad se lo mande a alguno por 82 43, 93| el sitio especial que el abad haya designado para los 83 43, 93| satisfacción, a no ser que el abad se lo autorice con su perdón, 84 44, 95| seguirá haciendo hasta que el abad juzgue que ya ha satisfecho 85 44, 95| suficientemente. 4 Y cuando el abad le ordene que debe comparecer, 86 44, 95| por él. 5 Entonces, si el abad así lo dispone, se le admitirá 87 44, 95| en el lugar que el mismo abad determine. 6 Pero no podrá 88 44, 95| se lo mande de nuevo el abad. 7 Y en todos los oficios, 89 44, 95| que de nuevo le ordene el abad que cese ya en su satisfacción.~ 90 44, 95| hasta que reciban orden del abad. 10 Así lo seguirán haciendo 91 46, 99| presenta en seguida ante el abad y la comunidad para hacer 92 46, 99| manifestará solamente al abad o a los ancianos espirituales 93 47, 100| Es responsabilidad del abad que se a su tiempo la 94 47, 100| se recitarán, después del abad, por aquellos que hayan 95 47, 101| quien se lo encargue el abad. ~ ~ 96 48, 105| les haga desistir. 25 El abad tendrá en cuenta su debilidad.~ ~ 97 49, 106| ofrece debe proponérselo a su abad para hacerlo con la ayuda 98 49, 106| con el consentimiento del abad.~ ~ 99 50, 108| las horas debidas, 2 si el abad comprueba que es así en 100 51, 109| insistencia, 2 a no ser que su abad se lo haya ordenado. 3 Y, 101 53, 112| ayunos de costumbre. 12 El abad dará aguamanos a los huéspedes, 102 53, 112| cocina distinta para el abad y los huéspedes, con el 103 54, 113| cualquiera, sin autorización del abad. 2 Y ni aunque sean sus 104 54, 113| antes en conocimiento del abad. 'Pero, aun cuando disponga 105 54, 113| que se acepte, podrá el abad entregarla a quien desee. 106 55, 114| las templadas. 3 Y es el abad quien ha de tenerlo presente.~ 107 55, 114| comprarse más barato. 8 Pero el abad hará que lleven su ropa 108 55, 114| inspeccionados con frecuencia por el abad, no sea que se esconda en 109 55, 115| que no haya recibido del abad, será sometido a gravísimo 110 55, 115| siempre muy presente el abad aquella frase de los Hechos 111 55, 115| tanto, considere también el abad la complexión más débil 112 56, 115| Capítulo 56º:. LA MESA DEL ABAD~ ~ ~~~~~~  ~Los huéspedes 113 56, 115| comerán siempre en la mesa del abad. 2 Pero, cuando los huéspedes 114 57, 115| con toda humildad, si el abad se lo permite. 2 Pero el 115 57, 116| humillado, se lo ordene el abad.~4 Si hay que vender las 116 58, 118| se encuentran allí y del abad que está presente. 20 Este 117 58, 118| entreguen el documento que el abad tomó de encima del altar, 118 58, 119| autoridad y la doctrina del abad, la levadura de la justicia 119 60, 122| concederá colocarse después del abad, bendecir y recitar las 120 60, 122| pero con el permiso del abad. 5 De lo contrario, nunca 121 61, 123| humilde caridad, medite el abad prudentemente si el Señor 122 61, 123| para el mismo rey. 11 El abad podrá incluso asignarle 123 61, 123| hemos tratado, podrá el abad ascenderlos a un grado superior 124 61, 124| merece.~ ./. 13 Pero el abad nunca recibirá a un monje 125 61, 124| consentimiento de su propio abad o sin una carta de recomendación, 126 62, 125| Si algún abad desea que le ordenen un 127 62, 125| sino lo que le mande el abad, consciente de que ha de 128 62, 125| comunidad y la voluntad del abad determinan darle un grado 129 63, 126| su vida por decisión del abad. 2 Mas el abad no debe perturbar 130 63, 126| decisión del abad. 2 Mas el abad no debe perturbar la grey 131 63, 126| el orden asignado por el abad o el que corresponde a los 132 63, 126| ya dijimos, a los que el abad haya promovido por razones 133 63, 127| reverendo padre». 13 Y al abad, por considerarle como a 134 63, 127| dará el nombre de señor y abad; mas no por propia atribución, 135 64, 127| 64º: LA INSTITUCIÓN DEL ABAD~ ~ ~~~~~~  ~En la ordenación 136 64, 127| En la ordenación del abad siempre ha de seguirse como 137 64, 128| negligentes en hacerlo.~7 El abad que ha sido instituido como 138 64, 129| Art. 99 La imagen del abad que, siguiendo las tradiciones 139 64, 129| muy a las claras que el abad tiene tantas y tan diferentes 140 64, 129| De ahí se sigue que el abad prudente, consciente a la 141 65, 130| mismos abades que ordenan al abad. 4 Fácilmente se puede comprender 142 65, 130| exento de la autoridad del abad, 6 diciéndose a sí mismo: « 143 65, 130| mismos que ordenaron al abad». 7 De aquí nacen envidias, 144 65, 130| desórdenes. 8 Y así, mientras el abad y el prepósito sostienen 145 65, 130| paz y la caridad, que el abad determine con su criterio 146 65, 131| razonablemente con humildad, y el abad lo cree conveniente, 15 147 65, 131| conveniente, 15 el mismo abad instituirá a su prepósito 148 65, 131| respetuosamente lo que el abad le ordene, y nunca hará 149 65, 131| voluntad o el mandato del abad, 17 pues cuanto más encumbrado 150 65, 131| monasterio. 22 Mas piense el abad que rendirá cuentas a Dios 151 65, 131| lugar el prior, el cual el abad tiene a su lado como socio 152 65, 131| tal manera que, estando el abad ausente o impedido, preside 153 65, 131| liturgia ha de asistir al abad en la preparación y realización 154 65, 132| del monasterio, ayuda al abad el cillerero, a quien incumbe 155 67, 133| oración de los hermanos y del abad, 2 y en las preces conclusivas 156 67, 133| que sea, sin autoridad del abad.~ ~ 157 70, 136| ser que haya recibido del abad potestad para ello. 3 «Los 158 70, 136| edad sin autorización del abad o el que se ./. desfogue 159 71, 137| prestarlo todos a la persona del abad, porque también han de obedecerse 160 71, 137| preferencia los mandatos del abad o de los prepósitos por 161 71, 137| la manera que sea por el abad o por cualquiera de sus 162 72, 138| con amor. 10 Amarán a su abad con amor sincero y sumiso. 163 72, 139| una obligación propia del abad instruir a la comunidad 164 72, 139| virtudes; sin embargo el abad puede delegar a ciertos 165 72, 140| una obligación propia del abad instruir a la comunidad 166 72, 140| virtudes; sin embargo el abad puede delegar a ciertos 167 73, 144| auténtica dirección del abad, conserva la Regla como


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