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Regla de San Benito

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
103-cabal | caduc-desat | desaz-final | fingi-matan | matar-prome | promo-surgi | surja-zirc

     Cap., Pagina
1 3, 21| administración de los bienes.~ ~Art.103. Ahora bien, no ha de restringiese 2 3, 21| cuestiones actuales.~ ~Art. 104. Los temas a tratar en el 3 3, 22| familia monástica.~ ~Art. 105. En todas las comunidades 4 3, 22| Congregación y de la Orden.~ ~Art. 106. El consejo del abad, llamado 5 10, 43| Capítulo 10º: CÓMO HA DE CELEBRARSE EN 6 38, 84| la Congregación.~ ~Art. 111. A pesar del principio del 7 10, 44| de monjes, hasta el año 1184, estaban bajo la jurisdicción 8 11, 45| Capítulo 11º: CÓMO HAN DE CELEBRARSE 9 12, 47| forma constitucional en 1265 y la conservó hasta la Revolución 10 12, 46| Capítulo 12º: CÓMO SE HA DE CELEBRAR 11 18, 55| los más largos, o sea, el 138, el 143 y el 144. 17 En 12 12, 47| Romanos Pontífices en el 1425 tuvo origen la Congregación 13 18, 55| largos, o sea, el 138, el 143 y el 144. 17 En cambio, 14 18, 55| sea, el 138, el 143 y el 144. 17 En cambio, el 116, por 15 18, 55| comenzar por el 109 hasta el 147, 14 a excepción de los que 16 12, 47| Congregación de Castilla, en 1497 la Congregación de San Bernardo 17 14, 50| Capítulo 14º: CÓMO HAN DE CELEBRARSE 18 18, 55| recitar íntegro el salterio de 150 salmos durante cada una 19 12, 47| San Bernardo de Italia, en 1507 la Congregación Portuguesa, 20 15, 51| Capítulo 15º: EN QUÉ TIEMPOS SE DIRÁ 21 16, 52| Capítulo 16º: CÓMO SE CELEBRARAN LOS 22 17, 53| Capítulo 17º: CUÁNTOS SALMOS SE HAN DE 23 13, 49| Orden.~Cuando en el año 1834 fue erigida la primera Congregación 24 18, 54| Capítulo 18º: ORDENACIÓN DE LA SALMODIA~ ~~~~~~ 25 19, 56| Capítulo 19º: NUESTRA ACTITUD DURANTE 26 40, 87| una manera y otro de otra ( Cor 7,7); 2 por eso, con 27 1, 11| Capítulo : LAS CLASES DE MONJES~ ~~~~~~ 28 20, 57| Capítulo 20º: LA REVERENCIA EN LA ORACIÓN~ ~~~~~~ 29 21, 58| Capítulo 21º: LOS DECANOS DEL MONASTERIO~~ ~~~ ~~~ 30 24, 61| Capítulo 24º: CUÁL DEBE SER LA NORMA 31 25, 63| Capítulo 25º: LAS CULPAS GRAVES~ ~~~~~~  ~ ~ 32 26, 64| Capítulo 26º: LOS QUE SE RELACIONAN CON 33 27, 65| CAPÍTULO 27º: LA SOLICITUD QUE EL ABAD 34 28, 66| CAPÍTULO 28º: DE LOS QUE CORREGIDOS MUCHAS 35 29, 68| Capítulo 29º: SI DEBEN SER READMITIDOS 36 2, 13| Capítulo : CÓMO DEBE SER EL ABAD~ 37 30, 69| Capítulo 30º: CORRECCIÓN DE LOS NIÑOS 38 31, 71| Capítulo 31º: CÓMO HA DE SER EL MAYORDOMO 39 32, 72| Capítulo 32º: LAS HERRAMIENTAS Y OBJETOS 40 36, 80| Capítulo 36º: LOS HERMANOS ENFERMOS~ ~~~ ~~~ ~ 41 37, 81| Capítulo 37º: LOS ANCIANOS Y NIÑOS~ ~ ~~~~~~ 42 38, 82| Capítulo 38º: EL LECTOR DE SEMANA~ ~ ~ ~~~~~~ 43 39, 84| Capítulo 39º: LA RACIÓN DE COMIDA~ ~~ ~~~ ~~~ 44 3, 20| Capítulo : COMO SE HAN DE CONVOCAR 45 40, 87| Capítulo 40º: LA RACIÓN DE BEBIDA~ ~ ~~~~~~ 46 41, 88| Capítulo 41º: A QUÉ HORAS DEBEN COMER 47 42, 90| Capítulo 42º: EL SILENCIO DESPUÉS DE 48 43, 92| Capítulo 43º: LOS QUE LLEGAN TARDE A 49 44, 95| Capítulo 44º: CÓMO HAN DE SATISFACER 50 45, 98| Capítulo 45º: LOS QUE SE EQUIVOCAN EN 51 46, 99| Capítulo 46º: LOS QUE INCURREN EN OTRAS 52 47, 100| Capítulo 47º: LA LLAMADA PARA LA OBRA 53 48, 102| Capítulo 48º: EL TRABAJO MANUAL DE CADA 54 49, 106| Capítulo 49º: LA OBSERVANCIA DE LA CUARESMA~ ~~~ ~~~ ~ 55 4, 23| Capítulo : CUÁLES SON LOS INSTRUMENTOS 56 50, 108| Capítulo 50º: LOS HERMANOS QUE TRABAJAN 57 51, 109| Capítulo 51º: LOS HERMANOS QUE NO SALEN 58 52, 109| Capítulo 52º: EL ORATORIO DEL MONASTERIO~~ ~~~ ~~~  ~ 59 53, 111| Capítulo 53º: LA ACOGIDA DE LOS HUÉSPEDES~ ~ ~~~ ~~~  ~ 60 54, 113| Capítulo 54º: SI EL MONJE HA DE RECIBIR 61 55, 114| Capítulo 55º: LA ROPA Y EL CALZADO DE 62 56, 115| Capítulo 56º:. LA MESA DEL ABAD~ ~ ~~~~~~  ~ 63 57, 115| Capítulo 57º: LOS ARTESANOS DEL MONASTERIO~ ~ ~~~~~~  ~ 64 58, 117| Capítulo 58º: LA ADMISIÓN DE LOS HERMANOS~ ~ ~~~ ~~~ ~ 65 59, 120| Capítulo 59º: LA OBLACIÓN DE LOS HIJOS 66 5, 25| Capítulo : LA OBEDIENCIA~ ~~~ ~~~ 67 60, 122| Capítulo 60º: LOS SACERDOTES QUE DESEAN 68 61, 123| Capítulo 61º: LA ACOGIDA DE LOS MONJES 69 62, 125| Capítulo 62º:. LOS SACERDOTES DEL MONASTERIO~ ~ ~~~~~~  ~ ~ 70 63, 126| Capítulo 63º: LA PRECEDENCIA EN EL ORDEN 71 64, 127| Capítulo 64º: LA INSTITUCIÓN DEL ABAD~ ~ ~~~~~~  ~ 72 65, 130| Capítulo 65º: EL PREPÓSITO DEL MONASTERIO~ ~ ~~~~~~  ~ 73 66, 132| Capítulo 66º: LOS PORTEROS DEL MONASTERIO~ ~~~~~~  ~ ~ 74 67, 133| Capítulo 67º:. LOS MONJES ENVIADOS DE 75 68, 134| Capítulo 68º: SI A UN HERMANO LE MANDAN 76 69, 136| Capítulo 69º:. NADIE SE ATREVA A DEFENDER 77 6, 28| Capítulo : LA TACITURNIDAD~ ~~~ ~~~ 78 70, 136| Capítulo 70º: NADIE SE ATREVERÁ A PEGAR 79 71, 137| Capítulo 71º:. LA OBEDIENCIA MUTUA~ ~ ~~~ ~~~ ~ 80 72, 138| Capítulo 72º: DEL BUEN CELO QUE DEBEN 81 73, 141| Capítulo 73º: NO QUEDA PRESCRITA EN ESTA 82 7, 29| Capítulo : LA HUMILDAD~ 83 8, 40| Capítulo : EL OFICIO DIVINO POR LA 84 2, 14| ama a los monjes.~ ~Art. 95. El abad es además el mediador 85 9, 42| Capítulo : CUÁNTOS SALMOS HAN DE DECIRSE 86 35, 79| monasterios dependían de una abadía central, tal como fue en 87 7, 30| Pues, cuando el corazón se abaja, el Señor lo levanta hasta 88 73, 144| vivir la Regla de modo que, abandonados aquellos elementos que son 89 9, 43| siglos X y XI, los monjes, abandonando la simplicidad de vida, 90 Prol, 8| mantener la caridad, 48 no abandones en seguida, sobrecogido 91 20, 57| humildad y con el más puro abandono. 3 Y pensemos que seremos 92 Prol, 7| nuestra vida religiosa ha de abarcar todos los aspectos de la 93 27, 65| había extraviado; 9 cuyo abatimiento le dio tanta lástima, que 94 46, 100| ordinarias, juzgando dura y abiertamente sus errores y deficiencias; 95 48, 105| un instrumento eficaz de abnegación de sí y de participación 96 7, 32| Se corrompen y se hacen abominables en sus apetitos».~23 Cuando 97 64, 128| traten la misma manera. 11 Aborrezca los vicios, pero ame a los 98 6, 28| consentimos que el discípulo abra su boca para semejantes 99 7, 34| consiste en que el monje se abrace calladamente con la paciencia 100 7, 31| espíritu cómo el infierno abrasa por sus pecados a los que 101 65, 131| disposiciones, no sea que deje abrasar su alma por la pasión de 102 14, 51| como existe hoy día, que abraza una realidad bastante compleja. 103 58, 119| en los sacramentos.~Hemos abrazado la vida monástica para poder 104 2, 19| acomodarse a genios diferentes, abrazando con un justo e imparcial 105 53, 111| así darse mutuamente el abrazo de la paz. 5 Este ósculo 106 20, 58| la oración en ./. común abréviese en todo caso, y, cuando 107 Prol, 4| despertarnos del sueño». 9 y, abriendo nuestros ojos a la luz de 108 52, 110| nuestros contemporáneos, abrigamos también nosotros el gran 109 4, 23| resentimiento alguno. 24 No abrigar en el corazón doblez alguna, 110 6, 28| taciturnidad, cuánto más deberemos abstenernos de las malas conversaciones 111 7, 31| los que le temen. 12 Y, absteniéndose en todo momento de pecados 112 6, 28| Enmudecí, me humillé y me abstuve de hablar aun de cosas buenas». 113 2, 13| ese juicio de Dios será absuelto como pastor, porque podrá 114 43, 94| sin valor, inoportunas y absurdas. Corresponde a los órganos 115 65, 130| Fácilmente se puede comprender lo absurdo que resulta todo esto cuando 116 20, 58| pueblo cristiano una fuente abundante para su vida espiritual.~ ~ ~ 117 7, 36| todo lo que es más vil y abyecto y que se considere a sí 118 17, 53| verso, Kyrie eleison y se acaba con la bendición.~ ~ 119 11, 45| manera ya establecida. 8 Acabado el cuarto responsorio, el 120 41, 89| comer, sino que todo se acabe por completo con la luz 121 42, 91| mejor modo posible cuanto acaece en la orden, las Congregaciones 122 48, 105| algún hermano, llevado de la acedía, en vez de entregarse a 123 11, 46| Dado que la orden crecía aceleradamente con la fundación de centenares 124 2, 14| Por tanto, cuando alguien acepta el título de abad, debe 125 46, 100| labor inútil la que se ha aceptado; mas aún, si se trata de 126 Prol, 6| quienes se proponen no los aceptan libre y espontáneamente 127 7, 33| perseguidores y calumniadores; aceptando la vejez y la muerte, de 128 43, 93| cosa a alguien y no quiere aceptarla, cuando luego él desee lo 129 54, 113| aun cuando disponga que se acepte, podrá el abad entregarla 130 63, 126| 4 Por tanto, cuando se acercan a recibir la paz y la comunión, 131 25, 63| oratorio. 2 Y ningún hermano se acercará a él para hacerle compañía 132 4, 25| nuestra observancia monástica acercarnos a El cada vez más íntimamente.~ ~ ~ 133 63, 127| bendición al mayor. 16 Cuando se acerque uno de los mayores, el inferior 134 52, 110| siglos pasados o que no nos acerquemos sí no es con desconfianza 135 Prol, 3| aguza el oído de tu corazón, acoge con gusto esta exhortación 136 53, 111| humildad a los huéspedes que acogen y a los que despidan; 7 137 68, 135| permaneciendo siempre dispuestos a acoger ulteriores sugerencias. 138 53, 111| presenten en el monasterio ha de acogérseles como a Cristo, porque él 139 53, 111| quien reciben. 8 Una vez acogidos los huéspedes, se les llevará 140 68, 134| penoso para él o imposible, acoja la orden que le dan con 141 44, 97| tradición, y en nombre de la acomodación derribar los elementos fundamentales 142 73, 143| diversas interpretaciones o acomodaciones. En nuestra época, por el 143 39, 86| Constituciones de la Congregación se acomodan a las exigencias de los 144 2, 19| ha de estar dispuesto a acomodarse a genios diferentes, abrazando 145 7, 34| para andar una milla, le acompañan otras dos; 43 como el apóstol 146 2, 13| regir un monasterio debe acordarse siempre del título que se 147 11, 46| tarde, y en ese caso se acortarán algo las lecturas o los 148 43, 93| vez habrá quien vuelva a acostarse y dormir, o quien, sentándose 149 18, 56| salterio con los cánticos acostumbrados, mostrarán muy poco fervor 150 2, 16| que, adoptando diversas actitudes, según las circunstancias, 151 2, 19| práctica con sus consejos y actuaciones.~c) Con su autoridad refrendada 152 43, 94| disposiciones hayan perdido actualidad y valor.~ ~ ~ ./. 153 7, 33| el trabajo cotidiano, que actualmente impone frecuentes sacrificios, 154 3, 20| 11 El abad, por su parte, actuará siempre movido por el temor 155 52, 110| de este siglo, y mientras acude constantemente a las fuentes 156 73, 143| nunca se ha practicado “ad litteram” (al pie de la 157 50, 108| escuelas y en los colegios se adapta óptimamente a la vida monástica, 158 73, 143| asidua, la interpretaban y la adaptaban sin cesar a las necesidades 159 73, 143| través de los siglos se han adaptado a las condiciones y a la 160 55, 114| ninguna prenda, porque se adaptarán a lo que se encuentre en 161 7, 36| llevarla a término han de adaptarse a las nuevas condiciones. 162 24, 62| mediante una satisfacción adecuada.~ ~ 163 28, 68| vida familiar aptas y ./. adecuadas. Llevados por este espíritu 164 22, 60| acudir a la obra de Dios, adelantándose unos a otros, pero con mucha 165 37, 82| fuerza, sino mediante nuestra adhesión personal.~Justamente, el 166 64, 128| instituyan en la casa de Dios un administrador digno, 6 seguros de que 167 10, 44| monástica primitiva. Además admitieron hermanos conversos, sin 168 44, 95| abad así lo dispone, se le admitirá en el coro, en el lugar 169 61, 123| despedido, no sólo ha de admitírsele como miembro de la comunidad, 170 2, 13| recibido el espíritu de adopción filial que nos permite gritar: 171 Prol, 9| las diversas regiones, han adoptado formas diversas de vida 172 2, 16| amonesta». 24 Es decir, que, adoptando diversas actitudes, según 173 12, 47| Portugal, la vida cisterciense adoptó nuevas formas.~En los siglos 174 17, 54| de la gloria futura. La adoración de Cristo presente en la 175 53, 111| postrado el cuerpo en tierra, adorarán en ellos a Cristo, a quien 176 19, 57| oración, reposada y asidua. Adornada con estas cualidades, la 177 57, 116| toda la vida monástica que adquiere verdaderos tesoros con el 178 33, 74| renunciando a la posesión y a la adquisición de las riquezas. De este 179 65, 130| vayan hacia su perdición, adulando a una parte o a la otra. 180 4, 23| Y no matar. 4 No cometer adulterio. 5 No hurtar. 6 No codiciar. 181 36, 81| que la prosperidad o la adversidad, las alegrías o las tristezas, 182 7, 34| por el Señor aun en las adversidades, dice de las personas que 183 62, 125| sino como rebelde. 9 Y si advertido muchas veces no se corrigiere, 184 40, 87| allí viven y no murmuren; 9 advertimos sobre todo: que eviten a 185 Prol, 10| señora o dominadora; ha de advertirnos e inspirarnos, pero nunca 186 2, 18| vuelque con más intenso afán sobre las realidades transitorias, 187 27, 65| una solicitud extrema y afanarse con toda sagacidad y destreza 188 2, 16| inexorable, y entrañable, con el afecto de un padre bondadoso. 25 189 2, 15| comunes, y coordinar las aficiones y los trabajos de todos. 190 48, 103| vocación. De hecho, es erróneo afirmar que la perfección del alma 191 2, 17| familias monásticas exista, se afirme y aumente una vida monástica 192 4, 23| atribulado, 19 consolar al afligido.~20 Hacerse ajeno a la conducta 193 Prol, 3| jamás se vea obligado a afligirse por nuestras malas acciones. 194 31, 71| algo poco razonable, no le aflija menospreciándole, sino que 195 34, 75| cistercienses en Europa, en Asia, en África y en las dos Américas, en 196 Prol, 6| los reduce a la nada», y, agarrando sus pensamientos, los estrella 197 53, 112| superior romperá el ayuno para agasajar al huésped, a no ser que 198 5, 26| manda ./. con pasos tan ágiles como su obediencia. 9 Y 199 64, 129| amado que temido.~16 No sea agitado ni inquieto, no sea inmoderado 200 18, 56| fuerza", sin embargo no agota toda la acción de la Iglesia 201 2, 13| igualmente por cierto que, si ha agotado todo su celo de pastor con 202 48, 105| ociosos ni el esfuerzo les agote o les haga desistir. 25 203 1, 11| santo, y aquello que no les agrada, lo consideran ilícito.~ 204 5, 26| preceptuado, ya no será agradable a Dios, pues ve su corazón 205 18, 55| que, si a alguien no le agradare quizá esta distribución 206 37, 82| llevar a término una obra que agrade a Dios, si se ve obligado 207 1, 11| están mintiendo a Dios. 8 Se agrupan de dos en dos o de tres 208 53, 112| costumbre. 12 El abad dará aguamanos a los huéspedes, 13 y tanto 209 55, 115| ceñidor, cuchillo, estilete, aguja, pañuelo y tablillas; y 210 Prol, 3| preceptos de un maestro, aguza el oído de tu corazón, acoge 211 18, 56| el peso de la jornada no ahogue la liturgia, ni las formas 212 Prol, 3| desheredarnos algún día como padre airado, a pesar de ser sus hijos, 213 35, 78| evitaron los peligros de un aislamiento mediante la ./. formación 214 | ajena 215 55, 114| cortas sus vestimentas, sino ajustadas a quienes las usan.~9 Cuando 216 19, 57| presencia de los ángeles te alabaré». 6 Meditemos, pues, con 217 16, 52| levantémonos a la noche para alabarle.~ ~ 218 20, 57| y pura, a no ser que se alargue por una especial efusión 219 8, 40| deberán celebrarse al rayar el alba.~ ~ 220 23, 60| sea capaz de comprender el alcance de esta pena. 5 Pero, si 221 21, 59| comunidades de modo que se alcancen los fines propuestos.~A 222 8, 42| multitudes que habitaban en los aledaños", y que también enviaba 223 64, 129| pueden omitirse simplemente alegando las limitaciones de la persona 224 66, 132| que ningún hermano pueda alegar que la ignora.~ ~ ~~ ./. 225 1, 12| monjes conserven viva y alegremente aquella entrega que les 226 36, 81| alegrarse con los que estaban alegres, y llorar con los que lloraban, 227 Prol, 5| exponer ideales teóricos y alejados de la realidad de la vida, 228 48, 103| cristiana nadie está obligado a alejarse necesariamente de los asuntos 229 12, 47| Romana, la Aragonesa y la de Alemania Superior).~ ~ ~ 230 7, 31| manifiesto». 18 Y para vigilar alerta todos sus pensamientos perversos, 231 42, 92| hemos de amar y cuyo punto álgido hallamos en la celebración 232 2, 14| tienes siempre en lo boca mi alianza, tú que detestas mi corrección 233 7, 34| salvará». 37 Y también: «Cobre aliento tu corazón y espera con, 234 37, 82| regla en lo referente a la alimentación, 3 sino que se tendrá con 235 18, 56| litúrgicas sean tales que puedan alimentar y animar la vida cotidiana. 236 4, 23| placeres, 13 amar el ayuno. 14 Aliviar a los pobres, 15 vestir 237 53, 113| ofrecerse solamente como un alivio material, sino más bien 238 55, 114| cubierta, una manta y una almohada. ~16 Pero los lechos deben 239 20, 58| a los cristianos de los alrededores a una participación activa 240 7, 29| es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que 241 73, 141| Dios, a las cumbres más altas de doctrina y virtudes que 242 10, 44| cotidiana), y así quedó alterado el horario de la jornada 243 65, 130| De aquí nacen envidias, altercados, calumnias, rivalidades, 244 31, 71| sobrio y no glotón, ni altivo, ni perturbador, ni injurioso, 245 17, 54| gracias, contribuyen en el más alto grado a la gloria de Dios 246 65, 131| relajado, o se ensoberbece alucinado por su propia hinchazón, 247 50, 108| creadas, conducen a los alumnos hacia la fuente de toda 248 61, 123| sino que han de invitarle amablemente a que se vaya, para que 249 Prol, 5| Aquí estoy». 19 Hermanos amadísimos, ¿puede haber algo más dulce 250 7, 33| peso de la vida común; -amando a nuestros enemigos, perseguidores 251 22, 60| sobre ellos. 4 Hasta el amanecer deberá arder continuamente 252 2, 15| discriminación de personas. 17 No amará más a uno que a otro, de 253 72, 138| Temerán a Dios con amor. 10 Amarán a su abad con amor sincero 254 72, 138| Si hay un celo malo y amargo que separa de Dios y con. 255 44, 97| sentirán tentados por la amargura. Que en cambio la ley sea 256 2, 17| palabra para conocerse y amarse cada vez más.~~ ./. 257 7, 33| vanagloria y de las ./. ambiciones egoístas; -cumpliendo exactamente 258 7, 29| Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; 259 37, 82| que incluso en nuestro ambiente ha de ser tenida en gran 260 44, 97| exageradas complicaciones o ambigüedades. Tenga en cuenta siempre 261 7, 37| el visitador, a saber, el ámbito limitado de materias en 262 64, 128| Aborrezca los vicios, pero ame a los hermanos. 12 Incluso, 263 63, 127| los mayores y los mayores amen a los jóvenes. 11 En el 264 27, 65| sanas. 7 Y tema aquella amenaza del profeta en la que dice 265 34, 75| en África y en las dos Américas, en condiciones culturales 266 34, 76| las ./. Comunidades de Amigos de nuestros actuales monasterios, 267 34, 75| Cisterciense mantiene relaciones amistosas con las ./. Comunidades 268 7, 34| sobra gracias al que nos amó». 40 Y en otra parte dice 269 2, 18| de inteligencia, deberá amoldarse a todos y lo dispondrá todo 270 2, 16| dice: «Reprende, exhorta, amonesta». 24 Es decir, que, adoptando 271 13, 48| surgir, 13 con el fin de que, amonestados por el compromiso a que 272 2, 16| avancen más y mas. Pero le amonestamos a que reprenda y castigue 273 2, 16| sensatos corríjales de palabra, amonestándoles una o dos veces; 28 pero 274 68, 135| impartir órdenes generales de amplias miras, en lugar de disponer 275 28, 67| el abad el cuchillo de la amputación, como dice el Apóstol: « 276 39, 85| fruta o legumbres tiernas, añádase un tercero. 4 Bastará para 277 9, 42| alabanza». 2 Al cual se añade el salmo 3 con el gloria. 278 7, 34| de la recompensa divina, añaden estas palabras: «Pero todo 279 58, 118| veces toda la comunidad, añadiendo Gloria Patri. 23 Póstrese 280 12, 47| sucesivos, a estas razones se añadieron otras, políticas y eclesiásticas, 281 39, 85| juzga conveniente, podrá añadir algo más, 7 con tal de que, 282 57, 116| venta. 5 Recuerden siempre a Ananías y Safira, no vaya a suceder 283 Prol, 6| diciéndonos: 26«Aquél que anda sin pecado y practica la 284 39, 85| como dice nuestro Señor: «Andad con cuidado para que no 285 4, 23| terror del infierno, 46 anhelar la vida eterna con toda 286 9, 43| tiempo de san Benito de Aniano (época de la llamada "Regla 287 36, 81| fortifica a los débiles, anima a los tímidos, excita el 288 58, 120| el servicio del hombre, animado por una verdadera caridad, 289 7, 30| de Dios, y no la nuestra. Animados por este espíritu de humildad 290 27, 65| una humilde satisfacción, animándole «para que la excesiva tristeza 291 18, 56| tales que puedan alimentar y animar la vida cotidiana. Que el 292 71, 137| mínima, 7 o advierte que el ánimo de alguno de ellos está 293 5, 27| espíritu de fe y de amor, ansían ser gobernados por un abad, 294 7, 32| profeta al Señor: «Todas mis ansias están en tu presencia». 295 73, 145| como hicieron nuestros antecesores cistercienses. La Orden 296 8, 41| III, además de las formas antedichas, aparecen los anacoretas 297 58, 117| humillaciones. 8 Díganle de antemano todas las cosas duras y 298 72, 138| sumiso. 11 Nada absolutamente antepondrán a Cristo; 12 y que él nos 299 4, 23| conducta del mundo, 21 no anteponer nada al amor de Cristo. 300 43, 92| la disipación. 3 Nada se anteponga, por tanto, a la obra de 301 71, 137| cuales no permitimos que se antepongan otras órdenes particulares; 302 11, 45| con antífonas, como los anteriores, y el verso. 5 A continuación 303 72, 138| ardiente; es decir: 4 «Se anticiparán unos a otros en las señales 304 63, 127| que está escrito «Procurad anticiparos unos a otros en las señales 305 44, 97| retener formas de organización anticuadas y leyes inadecuadas, del 306 2, 16| prelaticias; signos de respeto anticuados, en cuyo lugar hay que observar 307 21, 58| les elegirá por orden de antigüedad, sino según el mérito de 308 Prol, 10| vida, tan distintas, los antiguos nada o casi nada pudieron 309 5, 26| esta razón no viven a su antojo ni obedecen a sus deseos 310 49, 107| oración de la Iglesia. La antropología teológica, la eclesiología, 311 35, 79| Generales y las visitas anuales. Sin embargo, debido al 312 53, 111| extranjeros 3 Una vez que ha sido anunciada la llegada de un huésped, 313 7, 32| que se nos han asignado anuncian siempre día y noche nuestras 314 7, 30| aquella misma escala que se le apareció en sueños a Jacob, sobre 315 13, 49| XVIII, cuando tuvo lugar la aparición del sistema moderno de educación.~ ~ 316 33, 74| conscientes de que pasará la apariencia de este mundo. Por esta 317 52, 110| corazones y no juzga según las apariencias. Con el amor a la simplicidad 318 72, 138| también un celo bueno que aparta de los vicios y conduce 319 Prol, 8| los inicios de la orden apenas se conocían, por esta misma 320 37, 81| ANCIANOS Y NIÑOS~ ~ ~~~~~~ Apesar de que la misma naturaleza 321 5, 26| obedecen a sus deseos y apetencias, sino que, dejándose llevar 322 7, 32| hacen abominables en sus apetitos».~23 Cuando surgen los deseos 323 27, 65| todos los medios; como quien aplica cataplasmas, esto es, enviándole 324 2, 13| inquieto y desobediente y ha aplicado toda suerte de remedios 325 24, 62| de todos los miembros se aplican más eficazmente al fin común, 326 49, 107| deseamos tan solo exponer y aplicar a nosotros mismos algunas 327 28, 66| y no se enmienda, se le aplicará un castigo más duro, es 328 10, 44| y el trabajo, si bien no aplicaron a la letra todas las disposiciones 329 2, 14| espíritus". El abad ha de aplicarse a reconocer si cada uno 330 12, 46| Laudate, una lectura del Apocalipsis, de memoria, y el responsorio, 331 57, 116| habilidad por creer que aporta alguna utilidad al monasterio, 332 7, 35| caso de necesidad, para aportar una corrección fraterna 333 7, 37| comunidad. Para que la visita aporte al monasterio un auténtico 334 7, 32| deseo, porque la muerte está apostada al umbral mismo del deleite. 335 40, 87| moderación: 7 porque el vino hace apostatar aun a los sabios (Si 19, 336 48, 102| incluso en la teología se aprecia cada vez más el valor positivo 337 2, 19| de la convicción y de la apreciación de los valores de la vocación ./. 338 48, 102| sentido de responsabilidad, apreciando junto con toda la comunidad 339 Prol, 3| oración muy insistente y apremiante que él la lleve a término, 340 7, 37| hayas humillado, para que aprenda tus justísimos preceptos».~ ./. 341 1, 11| prueba en el monasterio, 4 aprendieron a luchar contra el diablo 342 Prol, 8| ahora es cuando hemos de apresurarnos y poner en práctica lo que 343 73, 141| quienquiera que seas, que te apresuras por llegar a la patria celestial, 344 1, 11| encerrándose sin pastor no en los apriscos del Señor, sino en los propios, 345 38, 84| interesadas, y, finalmente, aprobadas por la Santa Sede.~ ~Art. 346 7, 37| propios convenientemente aprobados.~Los que son visitados conviene 347 30, 69| ser tratada de una manera apropiada. 2 Por tanto, siempre que 348 53, 113| espiritual bajo formas diversas y apropiadas.~Todos los huéspedes sean 349 47, 101| hermanos competentes, deseando aprovecharse de su experiencia.~d) Que 350 Prol, 9| esto el Capítulo General aprueba y promueve la legítima autonomía 351 Prol, 6| morada, diciéndonos: 26«Aquél que anda sin pecado y practica 352 35, 79| Congregación de la Corona de Aragón, ~4)Congregación de Mehrerau, ~ 353 12, 47| y Lucania, la Romana, la Aragonesa y la de Alemania Superior).~ ~ ~ 354 7, 39| que aquel recaudador de arbitrios decía con la mirada clavada 355 22, 60| Hasta el amanecer deberá arder continuamente una lámpara 356 2, 18| Sepa también cuan difícil y ardua es la tarea que emprende, 357 46, 100| sea algo verdaderamente arduo, sin embargo no es una labor 358 Prol, 3| potentísimas y gloriosas armas de la obediencia para servir 359 20, 58| vida se manifiesta en la armónica fusión de las diversas partes. 360 Prol, 7| una visión integral que armonice y regule todas y cada una 361 8, 41| servir a los hermanos, en el armónico equilibrio el “opus Dei”, 362 33, 73| por encima de todo se debe arrancar de raíz en el monasterio, 363 2, 16| como empiecen a brotar, arránquelos de raíz con toda su habilidad, 364 55, 114| pobres. 10 Cada monje puede arreglarse, efectivamente, con dos 365 63, 126| cada cual su puesto con arreglo a la fecha de su entrada 366 Prol, 7| soplaron los vientos y arremetieron contra la casa; pero no 367 7, 30| hizo humilde. Sinceramente arrepentidos de nuestros pecados y conscientes 368 3, 21| después de hecho, no te arrepentirás».~ ~ 369 50, 108| mismo lugar donde trabajan, arrodillándose con todo respeto delante 370 3, 20| la osadía de defender con arrogancia su propio parecer, 5 sino 371 44, 95| que debe comparecer, se arrojará a sus plantas, y luego a 372 4, 24| son los instrumentos del arte espiritual. 76 Si los manejamos 373 50, 108| íntima que existe entre las artes, las ciencias humanas y 374 7, 30| hermanos, si es que deseamos ascender velozmente a la cumbre de 375 61, 123| hemos tratado, podrá el abad ascenderlos a un grado superior al que 376 64, 129| compañeros de servicio: 22 «Os aseguro que le confiará la administración 377 34, 75| cistercienses en Europa, en Asia, en África y en las dos 378 16, 52| Eucaristía, va aumentando asiduamente en nosotros la vida de la 379 5, 27| las funciones que se les asignan, sabiendo que de este modo 380 31, 72| comunidad es numerosa, se le asignarán otros monjes para que le 381 61, 123| 11 El abad podrá incluso asignarle un grado superior, si a 382 48, 104| en el trabajo que se les asigne hasta la hora de nona. 12 383 66, 132| necesita alguien que le ayude, asígnenle un hermano más joven.~6 384 36, 80| con los hermanos que les asisten. 5 Aunque también a éstos 385 Prol, 8| se digne concedernos la asistencia de su gracia. 42 Si, huyendo 386 65, 131| maestro de la liturgia ha de asistir al abad en la preparación 387 43, 93| tenga el atrevimiento de asociarse al coro de los que salmodian 388 14, 51| grandes méritos tanto en el aspecto espiritual como en el material 389 58, 117| todas las cosas duras y ásperas a través de las cuales se 390 30, 69| ayunos o castigados con ásperos azotes para que se corrijan.~ ~ 391 1, 12| voluntarios, todos los cuales aspiran a los mismos fines, que 392 2, 15| algo que les atañe a todos. Asuma sin embargo las ./. responsabilidades 393 Prol, 9| modo alguno ni suprimir ni asumir los deberes u obligaciones 394 60, 122| monasterio o de resolver otro asunto cualquiera, 7 recuerde que 395 41, 88| comerán a sexta y cenarán al atardecer.~2 A partir de Pentecostés, 396 Prol, 5| sobre vosotros, mis oídos atenderán a vuestras súplicas y antes 397 50, 108| Cristo en persona. Además, atendiendo que cuanto hagamos al más 398 37, 82| debilidad, y de ningún modo se atendrán al rigor de la regla en 399 3, 20| movido por el temor de Dios y ateniéndose a la observancia de la regla, 400 Prol, 4| luz de Dios, escuchemos atónitos lo que cada día nos advierte 401 37, 82| humana. Sabemos que Dios os atrae hacia Él no a la fuerza, 402 36, 81| propias. Pero lo que más debe atraer la solicitud de los hermanos 403 8, 41| su predicación continua atraía a la fe a las multitudes 404 20, 58| que nuestras celebraciones atraigan a los cristianos de los 405 7, 34| cansarse ni echarse para atrás, pues ya lo dice la Escritura: « 406 20, 57| hombres poderosos no nos atrevemos a hacerlo sino con humildad 407 63, 127| abad; mas no por propia atribución, sino por honor y amor a 408 Prol, 7| una de sus partes debemos atribuir la importancia que les es 409 4, 23| en sí mismo algo bueno, atribuirlo a Dios y no a uno mismo; 410 4, 23| los muertos, 18 ayudar al atribulado, 19 consolar al afligido.~ 411 Prol, 6| Pablo, quien tampoco se atribuyó a sí mismo éxito alguno 412 9, 42| del libro que está en el atril, entre las cuales se cantarán 413 2, 16| dos veces; 28 pero a los audaces, insolentes, orgullosos 414 67, 133| hacerse con el que tuviera la audacia de salir fuera de la clausura 415 34, 76| que son de la Confesión Augustana.~ ~Art. 16. También aparece 416 41, 89| Capítulo General, de otra parte aumenta la importancia de las otras 417 16, 52| cotidiana de la Eucaristía, va aumentando asiduamente en nosotros 418 40, 88| de todos, esto sirve para aumentar el vigor y la vitalidad 419 25, 63| profesión, y aquel amor aumentará en la medida en que crezcamos 420 2, 17| monásticas exista, se afirme y aumente una vida monástica de acuerdo 421 39, 86| acción, viva y concreta, que aúna las fuerzas de diversas 422 2, 16| cosas que comportan una ausencia del monasterio. Una vez 423 65, 131| manera que, estando el abad ausente o impedido, preside el monasterio. 424 67, 133| recordará siempre a todos los ausentes. 3 Al regresar del viaje 425 7, 33| pueden parangonarse con las austeridades de la vida monástico antigua; - 426 35, 79| Holanda, ~6)Congregación Austriaca,~7)Congregación de la Inmaculada 427 39, 86| independencia y suficiencia (autarquía); de otro lado, la Orden 428 73, 144| del Espíritu Santo y la auténtica dirección del abad, conserva 429 7, 37| aporte al monasterio un auténtico incremento, es necesario 430 13, 50| constituyeron una orden autónoma: la orden de los Cistercienses 431 65, 130| que la provocaron, como autores de tan gran desorden.~11 432 43, 93| no ser que el abad se lo autorice con su perdón, 12 pero con 433 53, 112| prudentes.~23 Quien no esté autorizado para ello no tendrá relación 434 38, 84| sin pérdida de tiempo los auxilios de la mutua caridad en las 435 Prol, 9| los monasterios, si están avalados por la mutua confianza, 436 2, 16| debe estimularles a que avancen más y mas. Pero le amonestamos 437 62, 125| pues por eso mismo ha de avanzar más y más hacia Dios. 5 438 7, 31| nuestra propia voluntad se nos avisa con toda la razón, pues 439 22, 60| para la obra de Dios, se avisarán discretamente unos a otros, 440 35, 78| Señor Dios, porque me has ayudado y consolado». 17 Lo dirá 441 1, 11| luchar contra el diablo ayudados por la compañía de otros, 442 65, 131| tiene a su lado como socio y ayudante, de tal manera que, estando 443 14, 51| sinceridad. Una tal clarificación ayudará a infundir vitalidad y comprensión 444 10, 44| monasterios de monjas y las ayudaros para organizar su vida. 445 31, 72| otros monjes para que le ayuden, y así pueda desempeñar 446 35, 78| Pero en los días que no se ayuna esperen hasta el final de 447 41, 88| Pentecostés, durante el verano, ayunarán hasta nona los miércoles 448 38, 83| demasiado penoso permanecer en ayunas. 11 Y coma después con los 449 45, 98| género de faltas, serán azotados.~ ~ 450 70, 136| nadie puede excomulgar o azotar a cualquiera de sus hermanos, 451 7, 30| contempló a los ángeles que bajaban y subían. 7 Indudablemente, 452 7, 30| significa otra cosa ese bajar y subir sino que por la 453 36, 80| concederá la posibilidad de bañarse; pero a los que están sanos, 454 73, 142| podamos hallar las ideas básicas y el impulso necesario para 455 73, 141| Regla de nuestro Padre San Basilio. 6 ¿Qué otra cosa son sino 456 1, 11| socorro ajeno, porque se bastan con el auxilio de Dios para 457 39, 85| tiernas, añádase un tercero. 4 Bastará para toda la jornada con 458 55, 114| regreso. 15 Para las camas baste con una estera, una cubierta, 459 35, 79| de todas las gracias, en Bélgica y Holanda, ~6)Congregación 460 60, 122| colocarse después del abad, bendecir y recitar las plegarias 461 25, 63| él debe bendecirle, ni se bendecirá tampoco la comida que se 462 25, 63| se encuentre con él debe bendecirle, ni se bendecirá tampoco 463 4, 23| le maldicen, antes bien bendecirles; 33 soportar la persecución 464 7, 34| de los falsos hermanos y bendicen a los que les maldicen.~ ~ 465 40, 87| menos o nada absolutamente, bendigan a Dios los que allí viven 466 35, 78| semana diga este verso: «Bendito seas, Señor Dios, porque 467 66, 132| responda Deo gratias o Benedic. 4 Y, con toda la delicadeza 468 12, 46| 117 y el 62; 4 luego, el Benedicite y los Laudate, una lectura 469 9, 43| llamar a aquel monaquismo benedictino.~Los Sínodos celebrados 470 73, 143| vida monástica. Los monjes benedictinos y cistercienses estudiaban 471 61, 124| plenamente tanto de sus beneficios y de sus gracias, como de 472 Prol, 7| te dice con su inagotable benignidad: «No quiero la muerte del 473 48, 105| cada uno su códice de la Biblia, que leerán por su orden 474 49, 107| evolución. El movimiento bíblico escruta la Escritura con 475 1, 11| contrario, se han quedado blandos como el plomo. 7 Dada su 476 43, 93| enmienden al menos ante el bochorno que han de sentir. 8 Porque, 477 35, 79| Purísimo Corazón de María, en Bohemia,~10)Congregación de Casamari, ~ 478 Prol, 5| Mirad cómo el Señor, en su bondad, nos indica el camino de 479 37, 82| se tendrá con ellos una bondadosa consideración y comerán 480 2, 16| con el afecto de un padre bondadoso. 25 En concreto: que a los 481 14, 50| pertenecían a la Orden (Phuoc-Son, Boquen) y la Congregación de Casamari, 482 49, 106| que en estos días santos borren las negligencias del resto 483 73, 141| de iniciación que hemos bosquejado, 9 y así llegarás finalmente, 484 35, 79| Congregación de la Santa Cruz, en Brasil, y ~13)Congregación de la 485 1, 11| para combatir, sólo con su brazo contra los vicios de la 486 7, 29| que está penando en los brazos de su madre».~ ./. 5 Por 487 20, 58| como una luz ardiente y brillante que se difunda por toda 488 49, 106| de las conversaciones y bromas y espere la santa Pascua 489 2, 16| tan pronto como empiecen a brotar, arránquelos de raíz con 490 58, 118| juzgado por Aquel de quien se burla. 19 De esta promesa redactará 491 9, 43| los canónigos regulares buscaban organizar su vida según 492 2, 18| recuerde lo que está escrito: «Buscad primero el Reino de Dios 493 59, 121| en primer lugar, nos ha buscado y nos ha invitado a entrar 494 68, 135| concordes y con sinceridad buscan la voluntad de Dios, y recuerdan 495 Prol, 4| tinieblas de la muerte».~14 Y, buscándose el Señor un obrero entre 496 72, 138| obedecerse unos a otros. 7 Nadie buscará lo que juzgue útil para 497 7, 32| queda algún sensato que busque a Dios» 28 y si los ángeles 498 Prol, 6| religiosa, es decir, a la búsqueda de la vida de perfecta caridad. 499 47, 101| problemas que se planteen, y que busquen conocer los puntos de vista 500 7, 34| Nos has puesto hombres que cabalgan encima de nuestras espaldas».


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